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Oct
13
Grafiscopio
¿El cliente es tuyo o de la agencia?
Legal, Metodológico, Pregunta
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Navegando por redes sociales encontré una pregunta interesante:

«Si eres freelancer y diseñas algo para un cliente reconocido, pero a través de una agencia, ¿Puedes decir que es tu cliente?»

Aunque de cierta forma ya traté el tema en un artículo anterior, usaré este para responder puntualmente la duda de muchos freelancers.

1) ¿QUIÉN TE CONTACTÓ?

Lo primero que debes preguntarte parece perogrullada, pero no lo es. ¿Quién te ofreció el proyecto o encargo? ¿Fue aquella gran empresa y reconocida marca (en adelante lo llamaré “El pez gordo” para diferenciarlo del término “cliente”) o fue la agencia? Lo más probable es que te haya contactado la agencia (o productora, o estudio de diseño), es decir el intermediario. En este caso y en rigor tu cliente es la agencia, que se adjudicó la cuenta y es quien negocia con el pez gordo (empresa, marca, institución, etc). De hecho este último contrata a una agencia precisamente para no tener que negociar con cada prestador de servicios gráficos (diseñador, ilustrador, fotógrafo) sino para que la agencia le entregue un servicio integral y respaldo.

2) ¿QUÉ DICE EL CONTRATO?

Sin perjuicio de lo anterior, debes revisar qué dice el contrato. En particular, quién lo firmó. Algunas veces es la agencia quien estampa su firma mediante un representante (p. ej. director creativo), con el RUT (o DNI) y dirección comercial de la agencia. Pero también puede ocurrir que el contrato sea firmado por un representante del pez gordo (p. ej. Gerente de Marketing), con datos de su empresa. En este caso tu cliente es para todo efecto legal el pez gordo, y la agencia es un simple intermediario o vocero que da instrucciones.

3) ¿QUIÉN TE ASIGNÓ TAREAS?

Como explica el abogado Arturo Massuh en nuestra entrevista, aun si no existió un contrato entre las partes es importante determinar quién te encomendó tareas (instrucciones, correcciones, etc). ¿Fue únicamente la agencia o también el pez gordo? Si es este último caso, tu cliente ya no solo es la agencia, y ojo que esta responsabilidad solidaria puede ser clave en un eventual litigio.

Fuente imagen: Twitter.com (usuario witchoria), 13:26 hrs., 5 Oct. 2017

4) ENTONCES, ¿QUÉ ESCRIBO EN MI PORTAFOLIO?

Todo lo anterior nos lleva a la pregunta de fondo: ¿Puedo agregar a mi portafolio un determinado trabajo? Y más exactamente ¿A quién menciono como “cliente”: a la agencia o al pez gordo?

Mi consejo es que todo (especialmente derechos intelectuales) quede bien definido en un contrato antes de iniciar cualquier proyecto. Idealmente agregar una glosa sobre uso justo (fair use) que te permita mostrar la obra o diseño en tu portafolio para fines profesionales (promocionar tus servicios, sin explotación comercial). Independiente de esto, menciona siempre a ambos: agencia y pez gordo.

Si se trata de una obra colaborativa (donde intervienen diversos autores, p.ej. mural, sitio web, etc) todos comparten la autoría y sugiero que obtengas permiso por escrito (p. ej. mail) de cada autor para presentar la obra, y que en tu portafolio menciones a cada co-autor. Presentarla como exclusivamente tuya no solo es poco ético, sino que es un delito.

Si el contrato que firmaste no hizo referencia al uso justo, pide siempre permiso escrito a la agencia y/o al pez gordo antes de agregar material a tu portafolio. Esto te evitará reclamos o demanda judicial. Ahora, si no hubo contrato en absoluto, nadie puede impedir que uses libremente una obra cuya autoría y titularidad de derechos te pertenece, pero de todas formas menciona siempre a ambos —agencia y pez gordo— como dueños (*) de tu trabajo.

(*) Como sabemos, ser dueño de una obra intelectual (haberla comprado) no implica ser titular de derechos intelectuales sobre ella. Así mismo, las instrucciones dadas por el director de una agencia no bastan para que se atribuya co-autoría ni derechos sobre tu obra.

May
16
Grafiscopio
¿Quién es responsable por errores ortográficos en un diseño?
Cliente, Metodológico, Negociación
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Al hablar de diseño gráfico pensamos en imágenes, sin embargo el diseñador trabaja con dos tipos de información: visual y textual. Afiches, tarjetas de negocios, folletos, memorias corporativas e incluso logotipos incluyen texto organizado (diagramación) o diseñado. Ahora bien, una cosa es utilizar contenido en forma de texto y otra, generarlo, tema importante por sus implicancias en el trabajo gráfico.

Ya sea por razones económicas o simple desconocimiento, algunos clientes suponen que el material gráfico —imágenes y textos— es asunto exclusivo del diseñador. Lo cierto es que algunas responsabilidades pueden ser excesivas, sobre todo si no fueron remuneradas de manera acorde. Lamentablemente esta arista de cualquier proyecto no se toma en cuenta sino hasta que surgen problemas, es decir, cuando el diseño sale de imprenta mostrando errores ortográficos que ya es muy costoso o tarde para corregir.

¿DE QUIÉN ES LA CULPA?

Como en cualquier ámbito, existe siempre un margen de flexibilidad que permite al diseñador corregir errores en textos breves (p.ej. afiche, folleto) aunque un contrato no señale expresamente dicha tarea. De hecho es un imperativo de ética profesional informar al cliente cuando el error es flagrante (y siempre que el diseñador cuente con un acervo ortográfico suficiente para advertir la falta), pero tratándose de párrafos extensos (diagramación de revistas o memorias corporativas) es imposible o improcedente.

En primer lugar habría que remitirse a lo pactado en alguna forma contractual (si la hubo), concretamente las tareas asignadas al diseñador y tarifas asociadas. Si no se abordó esta eventualidad o quedó de manera discrecional, la responsabilidad se reparte o se diluye.

Corregir textos no es tarea del diseñador. Habitualmente corresponde a un periodista, redactor, editor u otro especialista, quien por cierto percibe un honorario a cambio. De hecho una de las competencias de revisores (o proofreaders) es justamente la revisión ortográfica (spell-check); incluso hay aplicaciones en línea que revisan textos de forma automática, como Grammarly, PaperRater o SlickWrite. En editoriales la corrección de texto es competencia del editor y la ejecuta con gran rigor.

Fuente imagen: Twitter (usuario Papihuesos, 17:59 hrs, 11 oct. 2017)

LOS DISEÑADORES NO SABEN ESCRIBIR

Un artículo de la agencia sudafricana Octarine (especializada en publicidad y comunicaciones) aborda el tema desde un enfoque amistoso y sutilmente sarcástico: «los diseñadores no saben escribir». En otras palabras, su labor y especialidad no es corregir textos (acostumbrados a trabajar con imágenes, los artistas gráficos tienen mala fama en cuanto a ortografía y redacción). Además profundiza en el tema de la responsabilidad por contenidos y qué medidas debe tomar el cliente antes de ingresar a imprenta.

PASTELERO, A TUS PASTELES

En su charla en U. Finis Terrae, Mariana Santos —diseñadora de The Guardian, UK— explicó que el diseñador no pretende ni puede reemplazar la labor del periodista, quien recopila, ordena y edita la información que el diseñador simplemente organiza (diagramación); De lo anterior podemos deducir que nuestra responsabilidad como especialistas en comunicación visual se limita a facilitar la legibilidad del contenido aportado por el autor del texto, a menos claro, que se nos asigne una responsabilidad mayor, honorario extra mediante y asumiendo que entramos a un terreno en el que no somos especialistas (y todos sabemos qué esperar cuando pedimos que un arsenalero reemplace al cirujano).

CONTRATOS Y DESCARGOS DE RESPONSABILIDAD

Una precaución clave para diseñadores es agregar a contratos una cláusula sobre responsabilidad (liability), que los libere ante este tipo de situaciones, enfatizando la importancia de que el cliente cumpla su parte del acuerdo en materia de contenidos.

En internet es posible hallar diversos contratos tipo o apartados sobre términos y condiciones (la mayoría en inglés) que incluyen glosas de esta índole. En la imagen arriba vemos un extracto del documento utilizado por Agencia Blue Melon (Australia), donde se lee:

«APROBACIÓN DEL DISEÑO FINAL: Aunque tomamos medidas para evitar al máximo errores, no nos responsabilizamos por fallas de escritura, de redacción o información incorrecta en cualquier proyecto confirmado para imprenta o producción. Es responsabilidad del cliente revisar y aprobar todo manuscrito final previo a la producción del diseño. La verificación vía email por parte del representante del cliente ha de ser definitiva en cuanto a aprobación del diseño antes de su salida a imprenta, implementación o instalación. No habrá posibilidad de reembolso ni reimpresión una vez que el diseño finalmente aprobado ha ingresado a imprenta si el cliente falló en revisarlo.»

CONCLUSIONES

El objeto de este artículo no es predisponer a diseñadores contra clientes ni atribuir culpas a priori, sino prevenir, evitando inconvenientes de operar ante hechos consumados, lo que se logra cuando cada uno se dedica a su especialidad, a lo que mejor sabe hacer y cuando el cliente (o algún asesor) aplica una rigurosa revisión del material diseñado antes de ingresar a imprenta.

En muchas situaciones es habitual endosar la responsabilidad por errores al último eslabón de la cadena (a veces, por sesgo de autoservicio): es fácil culpar al diseñador ejecutante, aunque el error original sea de quien le asignó una tarea para la cual no está capacitado, o mejor dicho especializado. Se puede terminar pagando un precio caro por ahorrarse el trabajo de un revisor.

Mar
10
Grafiscopio
Cuando el cliente no está satisfecho con el diseñador
Cliente, Metodológico, Negociación
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¿Qué hacer cuando nuestro trabajo no satisface al cliente o cuando ya no desea continuar trabajando con nosotros? Este escenario es más común de lo que parece, y puede deberse a varios motivos. Veamos cuáles y cómo manejarlos.

CASO 1: AL CLIENTE NO LE GUSTA TU PROPUESTA

A nivel humano no hay problema, pero tu trabajo no convence. La opinión de tu contraparte puede ir desde no estar convencido hasta un completo rechazo. En este escenario puede que te pidan una nueva propuesta en base a correcciones, o bien una reformulación total.

CASO 2: AL CLIENTE NO LE GUSTA TU TRABAJO

El cliente prefiere cambiar de diseñador, sobre todo si no hay progreso tras varias entregas o ajustes. Puede que tu diseño sea bueno —sobresaliente incluso— pero el problema es de gustos o bien metodológico: eres lento, conflictivo, no cumples plazos o es difícil contactarte.

Expuestas las dos principales situaciones veamos el protocolo de acción, para ayudar tanto a diseñadores como a clientes que no sepan bien cómo proceder:

1) CONTRATO

Sin insistir en los beneficios de este documento, sólo diremos que entre otros permite anticipar un escenario de desistimiento.

En contratos se usa una cláusula sobre Kill Fee (anglicismo que se refiere a pago compensatorio en caso de interrupción abrupta del proyecto o desistimiento). Generalmente equivale al monto en anticipo (p. ej., 50% del monto total) pactado entre diseñador y cliente. O sea que si el cliente decide que ya no quiere contar con los servicios del diseñador, este último retiene el anticipo, por concepto de Kill Fee.

Además, un contrato debería estipular el número de propuestas incluidas en la tarifa original, más el precio (y número máximo) de correcciones o ajustes adicionales.

SI NO HUBO CONTRATO
En acuerdos civiles (es decir trabajo freelance, a honorarios, donde no haya régimen de subordinación y dependencia) opera el principio legal de autonomía de la voluntad, o sea que las partes definen las reglas del juego. En este caso cliente y diseñador deberán convenir lo mejor que puedan alguna forma de acuerdo y/o compensación.

2) DEFINIR LO MALO

Que un diseño (o estilo) no sea del gusto del cliente no implica que esté mal hecho o no sirva. En el área creativa (mal llamada “artística”) suele confundirse lo subjetivo y lo objetivo. Esto origina conflictos entre cliente y diseñador, pues el primero da demasiado crédito a su intuición y el segundo a su emoción.

Para sortear lo anterior, el diálogo, el proceso y la propuesta deben respaldarse con datos concretos, objetivos, orientados a la audiencia, consumidor o usuario más que a las preferencias personales. No obstante, es válido que un cliente pague por lo que desea, y ante eso el diseñador debe estar dispuesto a transar o plegarse. Es difícil e injusto obligar a alguien a pagar por una pizza cuando lo que ha pedido es sushi.

3) FEEDBACK

Muchos malos entendidos en una relación profesional se pueden prevenir fomentando el diálogo continuo, franco y detallado. “A instrucciones vagas, resultados pobres”. Como cliente no se trata de caer en micromanagement, sino de ser claro y honesto con el diseñador durante el proceso, aportando información, instrucciones o material que ayude a concretar la propuesta. Por su parte, el diseñador debe ser accesible para el cliente. No en régimen 24/7, pero sí estar dispuesto a recibir consultas y entregar avances. “Desaparecer” es un argumento de peso para que un cliente prefiera cambiar de diseñador.

4) DEFINIR LO QUE SE ESTÁ NEGOCIANDO

Como expone este artículo de DesignShack, las personas suelen negociar de manera informal o nebulosa: se acuerda una tarea y el monto, pero no definen exactamente qué están transando. En el caso de servicios profesionales (donde predomina la inteligencia sobre la mano de obra) lo que está en juego no es sólo el producto final, sino en primer lugar el tiempo, las horas dedicadas a investigación y creatividad (bocetos, etc) previas a la entrega final. Es como visitar al doctor: puedes seguir o no el tratamiento que te prescriba, pero en cualquier caso debes pagar la hora de consulta, lo que nos lleva al siguiente punto:

5) TRABAJO HECHO, TRABAJO PAGADO

La ética profesional dicta que una tarea ejecutada debe ser compensada aun cuando no haya llegado a término, pues un edificio de 30 pisos proyectados tomó igualmente trabajo y recursos aunque la construcción haya sido cancelada en el piso 15, o el 8, o el 2. En servicios profesionales esos recursos invertidos son a la vez materiales (insumos) e inmateriales (investigación, selección e interpretación de información, conocimiento), por lo que la ausencia de obra visible no quiere decir que no haya existido trabajo intelectual.

El único argumento que exime al cliente de pagar un trabajo realizado es que el diseñador haya ignorado o desobedecido las instrucciones, dando como resultado una obra ajena al encargo; o bien cuando la calidad del producto es tan deficiente que pone en duda la inversión de recursos (tiempo, esfuerzo) o constituye plagio (tomar obra ajena, p. ej. de internet, presentándola como propia), pero estas situaciones son excepcionales, y en todo caso el tema de fondo de este apartado debería remitirse a lo expuesto en el punto #1.

6) CONCLUSIONES

COMO CLIENTE, lo mejor es que expongas la situación con franqueza y voluntad de llegar a acuerdos, ya que ambas partes tienen un punto: tú no estás satisfecho con el resultado (por ende no deberías pagarlo en su totalidad), pero el diseñador también destinó trabajo y tiempo a la tarea (por ende no debería irse con las manos vacías). En adelante mi recomendación es negociar SIEMPRE con contrato, que sirve justamente para tomar resguardos ante este tipo de situaciones. Por cierto, no busques siempre precio módico: lo barato cuesta caro, y esto es especialmente cierto en materia de servicios profesionales.

COMO DISEÑADOR debes estar dispuesto a aceptar que tal vez tu trabajo no guste. Aun existiendo contratos, procura siempre negociar de modo profesional, buscando acuerdos y evitando enfrentamiento. El “boca a boca“ es determinante en nuestra profesión, y un cliente agraviado podría alejarte de otros cinco. No se trata de claudicar o renunciar a tus derechos, sino exigirlos con astucia y diplomacia. Huelga decir que procures ofrecer siempre calidad, no solo en el producto, sino también en el servicio: entregar a tiempo, estar disponible para consultas o reuniones y mantener un trato cordial.

Dic
13
Grafiscopio
Boleta de honorarios: su utilidad para buscar departamento
Metodológico, Negociación, Tributario
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Algunos profesionales independientes(*) no emiten boleta de honorarios por cada trabajo que realizan. Consideran que no vale la pena tanta formalidad por montos pequeños o negociaciones «en confianza». Incluso hay quienes no desean destinar parte de lo que ganan a pagar impuestos. Más allá de que esto sea ilegal, es también ingenuo e inconveniente. ¿Por qué?

En primer lugar tus movimientos de dinero no son misterio para el SII. Aunque no los acredites mediante boleta, la entidad puede igualmente cotejarlos por otras vías (p. ej., tus depósitos bancarios). Pero además las boletas cumplen otros fines:

Por ejemplo, cuando postulas a arrendar un departamento es habitual que el dueño de la propiedad te exija 3 o más liquidaciones recientes de sueldo para acreditar tu solvencia económica. Esto funciona si eres empleado, pero como independiente no tienes sueldo ni liquidaciones, así que tu forma de acreditar ingresos son las boletas de honorarios y, por extensión, el certificado de tu declaración de renta anual, que muestra un promedio de tus ingresos -o “rentas”- durante un año(**). Sin boletas ni documentación objetiva que acredite tus ingresos será difícil que te tomen en serio como potencial arrendatario.

Si no sabes cómo emitir boletas de honorarios, puedes revisar nuestros artículos:
Cómo iniciar actividades (para empezar a emitir boletas).
Cómo emitir boletas de honorarios.
Cómo declarar impuestos mensuales mediante Formulario Nº 29 del SII.

(*) Particular o individuo, no empresa.
(**) Este certificado es valioso para un independiente (cuyo trabajo es por definición variable, con algunos meses “buenos” y otros “malos”) pues da una idea de lo que generas mensualmente. Por ej.: si tu declaración de renta anual arrojó una devolución de impuestos de $1.200.000, esto representa tu “sueldo” mensual, aunque algunos meses hayas generado más y otros menos que esa cifra.

Oct
29
Grafiscopio
Calculadoras, convertidores e indicadores de valores
Metodológico, Tarifas, Tributario
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El trabajo creativo va de la mano con tareas como el cobro de honorarios y pago de impuestos. Sea que tengamos clientes locales o extranjeros, debemos emitir boletas o facturas y calcular los montos respectivos. Este proceso puede simplificarse gracias a las herramientas disponibles en la red, que hemos compilado en un solo artículo (en permanente actualización), para hacerlo aun más práctico y sencillo.

Agradecemos cualquier aporte o corrección a los datos aquí expuestos (sean plataformas en línea o Apps). Idealmente incluir una descripción para explicar en qué consiste y/o cuál es la contribución a la información ya publicada.

1) CALCULADORAS DE IMPUESTOS PARA LLENAR BOLETA DE HONORARIOS (10%)

Bolettta
Calculadora para llenado de boleta de honorarios. Expresa montos según cómo hayan sido pactados los honorarios con el cliente (en valores brutos o líquidos).
http://silogismo.com/bolettta/
Autor: @juque / silogismo.com

Calculadora de Impuestos en Chile
Boletas (10%) y Facturas (19%)
http://www.buscavina.com/iva.html

2) CONVERTIDORES: PESO A UF / UF A PESO

Calculadora de presupuesto en UF
Válida dentro de Chile. Permite expresar presupuesto en Unidad de Fomento (UF), que es un valor reajustable de acuerdo con la inflación. A diferencia de montos expresados en pesos, evita la depreciación en el tiempo y presenta al cliente un valor perceptualmente más fácil de digerir (40 UF suena menos duro que $1.000.000, pero es lo mismo).
https://franciscoamk.com/calcular-presupuesto-en-uf/
Autor: Francisco Aguilera / FranciscoAMK

UFaPesos
Válida dentro de Chile. Convertidor de UF a peso, de UTM a peso y de Dólar a peso.
http://www.ufapesos.cl/

3) CALCULADORAS DE IVA (en Chile 19%)

Calculadora de IVA
Cuanto impuesto se paga sobre bienes inmuebles y servicios de personas y empresas. Puede servir para calcular el precio efectivo de insumos o servicios (p. ej. impresión) a cuyos valores originales debes sumar el IVA (“+ IVA”). Ojo: si vas a emitir una boleta de honorarios no corresponde hablar de IVA, ya que este valor es para facturas.
http://www.iva.cl/

Calculadora de Impuestos en Chile
Boletas (10%) y Facturas (19%)
http://www.buscavina.com/iva.html

4) CALCULADORA DE IPC

Calculadora IPC
Aplicación que permite calcular la tasa de variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) entre dos periodos y actualizar (o “reajustar”) valores monetarios expresados en pesos. En pocas palabras, si te deben un pago hace 1 año ¿A cuánto equivale ese valor hoy?
Autor: Instituto Nacional de Estadísticas (INE)
http://encina.ine.cl/CALCULADORA/

5) CONVERTIDORES DE DÓLAR A PESO / PESO A DÓLAR
Para negociar con clientes extranjeros.

Valor-Dólar
Calculadora e indicador Valor del Dólar actual en Chile
http://www.valor-dolar.cl/

Conversor.cl
http://www.conversor.cl/

6) CONVERTIDORES DE EURO A PESO / PESO A EURO (€)

Valor-Dolar/Euro
http://www.valor-dolar.cl/valor-euro

Money Converter
http://themoneyconverter.com/ES/CLP/EUR.aspx

Nacionales.cl
http://www.nacionales.cl/valor-euro

7) CALCULADORAS DE VALOR POR HORA DE TRABAJO

Calculadora Freelance
Autora: Laura López (España)
http://www.calculadorafreelance.com/

Cuánto cobrar por hora de servicios
Autor: Cosmonauta (México)
http://cosmonauta.mx/toolbox/precioporhora.html

8) CALCULADORAS DE SUELDO

Calculadora de sueldo líquido / herramienta de liquidación de sueldo
Para saber cuál será el dinero que recibirás mensualmente en tu bolsillo (sueldo “líquido”). También útil si estás negociando un sueldo y no sabes el sueldo bruto que debes pedir.

Ago
8
Grafiscopio
¿Cuál es tu propuesta de valor?
Cliente, Metodológico, Negociación
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¿Cuál es tu aporte? ¿Por qué debería pagarte el doble que a tu competencia? Parecen preguntas simples pero no lo son, y si varios creativos tienen problemas para vender es porque no han sabido responderlas.

Prosperar en un mar de competidores exige tener claro lo que ofreces y sus ventajas desde la óptica del cliente, no de tus colegas. En una palabra, tu Propuesta de Valor (PdV).

► ¿QUÉ ES UNA PROPUESTA DE VALOR?

Al decir que ofreces “diseño”, “retoque digital” o “ilustraciones” estás describiendo tu actividad, pero no comunicando valor. Muchos clientes ni siquiera entienden qué hace un diseñador, mucho menos para qué sirve. La PdV puede definirse como promesa de entrega de algo valioso, útil. Si un cliente ha de pagar por tu producto o servicio, es porque percibe valor (en otras palabras, porque puede comprender de qué manera le sirve lo que haces).

Según Peep Laja (Conversion XL), la PdV es un resumen que transmite claramente:

1) Relevancia: cómo resuelves problemas del cliente o mejoras su situación
2) Valor concreto: qué beneficios específicos entregas
3) Diferenciación: por qué un cliente debería preferirte (y no a tu competencia)

► ¿CÓMO ARMAR TU PROPUESTA DE VALOR?

Al intentar definir una PdV es natural querer impresionar, lo que puede conducir a errores. Por ello es importante considerar 2 aspectos:

1) Claridad: nada de poesía, tecnicismos o palabrería enredada («aporto customización de SEO para incrementar el ROI, bla, bla…»). La PdV es simple, directa y puede entenderla cualquier persona. Tampoco es un eslogan («está pasando, lo estás viendo», etc.), sino una frase que resume lo que ofreces y para qué (quién) sirve.

2) Foco: está dirigida al cliente y expresada en su lenguaje, no en tu argot profesional ni el de tus colegas. Por tanto debes aprender quién es, dónde se mueve y cómo habla tu cliente. Visita los lugares donde opera, o bien usa las redes sociales para entrevistarlo y conocer su opinión.

Elementos-propuesta-de-valor-Infografia-Neil-Patel-Quicksprout-Innokabi

► ESTRUCTURA DE LA PROPUESTA DE VALOR

Una buena PdV debería resumirse en 4 puntos, según Neil Patel (Quick Sprout):

1) Titular: frase que describe el principal beneficio ofrecido al cliente. Puede describir el producto o servicio y debería capturar la atención.

2) Bajada de texto (o párrafo): explicación detallada pero no muy extensa de lo que ofreces, a quién y por qué.

3) Tres puntos clave (opcional): listado de beneficios y/o características de tus servicios o productos.

4) Apoyo visual: video o imagen que potencie tu mensaje (piensa en tu portafolio o web).

► POTENCIADORES DE TU PROPUESTA DE VALOR

Si no sabes bien cómo armar tu PdV, puedes empezar en torno a 2 tipos de valor:

a) Cuantitativos: precio módico, descuento (o algún servicio gratis, como envío), velocidad de entrega, etc.
b) Cualitativos: comodidad, innovación, estatus, desempeño, utilidad, algo “único” (esto último debe ser útil: nadie va a pagar por neumáticos cuadrados sólo porque sean “únicos”).

► EJEMPLOS DE PROPUESTA DE VALOR

Dicen que el ejemplo es mejor que el consejo. Aquí tienes mi PdV como artista gráfico:

“Una imagen a la medida, para comunicar mejor tu mensaje.”

Fíjate que esta frase aun es amplia, pero en seguida el párrafo y puntos clave la acotan a mi segmento objetivo (empresas o emprendimientos, agencias publicitarias, Productoras) y explican la ventaja de mi servicio por sobre la fotografía:

“Da a conocer tu marca, producto, servicio o idea con una ilustración didáctica, memorable y hecha a la medida de tu audiencia.”

3 puntos clave:

– Economía: “ahorras en producción (locaciones, modelos, estudios, traslados). Todo se hace en mi escritorio.”
– Versatilidad: “desde el estilo más simple hasta el más complejo, según requiera tu audiencia. Soy 5 artistas por el precio de uno.”
– Distinción: “cualquiera puede recurrir a un banco de imágenes en la red, incluso tu competencia. Mi trabajo te destaca.”

Puedes estudiar otros ejemplos reales de PdV exitosa aquí:

mpd-portfolio

► A TENER EN CUENTA

1) Una PdV debe ser comprobable. No basta una promesa espuria (“soy el mejor creativo que ud. puede encontrar”). Debe garantizar credibilidad y por ello se recomienda cotejarla con la percepción del cliente: ¿qué opina de tu PdV? ¿Cómo la percibe?

2) Teniendo claro lo que ofreces y tus ventajas será mucho más fácil persuadir y vender lo que haces.

3) Si no tienes experiencia comprobable: intenta reforzar tu PdV (y portafolio) con ejemplos, soluciones visibles, por medio de comparación o encargos ficticios donde se aprecie tu potencial.

4) Una PdV no es infalible ni puedes ser el mejor prestador de servicios creativos del planeta. Enfócate en el área en que destacas. Como dice este artículo: Apple no tiene los mejores precios, ni Amazon el más atractivo diseño web, pero continúan liderando en ventas porque sus consumidores los valoran por otras razones.

5) Procura que tu PdV sea visible en tu web, portafolio o donde quiera que ofrezcas productos o servicios profesionales. Como digo al comienzo, una simple colección de imágenes muestra lo que sabes hacer, pero un cliente podría no entender de qué forma le sirves a su negocio, por qué tu trabajo es más caro o en qué te distingues de tu competencia.

► INFORMACIÓN Y FUENTES ADICIONALES

Jun
28
Grafiscopio
Cómo tributar por talleres, cursos y ferias de Arte
Legal, Metodológico, Tributario
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Entre las actividades que normalmente realizan profesionales independientes y artesanos hay dos muy populares: dictar cursos (workshop, taller, clases prácticas o técnicas) y participar en ferias de Arte o Diseño de carácter ocasional (p. ej., una jornada o un fin de semana). Ambas representan un ingreso complementario y a veces el principal, cuando el trabajo para clientes no alcanza para cubrir gastos, sostener un negocio o incluso una familia. La pregunta es ¿Deben tributar por los ingresos que generen? Y si es así, ¿Cómo y cuánto?

1) QUÉ DICE LA LEY

De partida acabemos con un mito: la creencia de que ciertas actividades no están obligadas o no ameritan tributar porque generan ingresos modestos a los que el SII sencillamente «no presta atención». Al respecto, el Decreto Ley 824 -más conocido como Ley sobre Impuesto a la Renta (o LIR)– es categórico:

«Párrafo 3°
 De los contribuyentes

 Artículo 3.°- Salvo disposición en contrario de la presente ley, TODA PERSONA domiciliada o residente en Chile, pagará impuesto sobre sus rentas DE CUALQUIER ORIGEN, sea que la fuente de entradas esté situada dentro del país o fuera de él, y las personas no residentes en Chile estarán sujetas a impuestos sobre sus rentas cuya fuente esté dentro del país…»

Teniendo claro lo anterior -importante para no evadir impuestos, lo cual es ilegal- veamos cómo se tributa por estas actividades.

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2) ¿CÓMO TRIBUTAR POR DICTAR UN CURSO, WORKSHOP O TALLER?

Si eres profesional independiente o artesano (es decir particular, persona natural, contribuyente de 2ª Categoría de la LIR) y quieres dictar un curso o taller, debes proceder como sigue:

1) Una vez recaudado el monto por inscripción[*] emites boleta de honorarios a nombre de cada alumno (explicándoles que esto no implica ningún compromiso para ellos ante el SII). En este caso tú retienes el impuesto de 10%, dado que seguramente tus alumnos serán personas naturales, no empresas. En este artículo explicamos cómo se emite boleta de honorarios para persona natural.

2) Declaras la suma total de impuestos mediante Formulario 29 del SII, al mes siguiente. En este artículo explicamos paso a paso cómo se hace.

[*] Según instruye el SII: «En caso de prestaciones de servicios, las boletas deberán ser emitidas en el momento mismo en que la remuneración se perciba o se ponga, en cualquier forma, a disposición del prestador del servicio.»

3) ¿CÓMO TRIBUTAR POR VENTAS EN UNA FERIA DE ARTE / DISEÑO?

Supongamos que eres un ilustrador freelance sin tienda ni local establecido, que aparte de prestar servicios a clientes (ilustraciones por encargo para revistas, libros, etc) deseas participar en una feria (p. ej., Bazart) y vender tu obra directamente a público en forma de prints, camisetas, chapas y otros accesorios. ¿Cómo tributar estos ingresos?

Según informa el SII:

«Cuando una persona necesita realizar una actividad comercial por un período breve, como es el caso de las ferias artesanales de verano, por ejemplo, no requiere dar un aviso de Inicio de Actividades ni emitir documentación tributaria, sino acudir a la oficina del SII correspondiente al domicilio donde va a funcionar comercialmente, pedir la respectiva autorización y pagar los impuestos girados, conforme a los antecedentes requeridos en la oportunidad.
Puede obtener mayor información relativa a este tema en el sitio Web del SII, menú Normativa y Legislación, opción Decreto Ley N° 830 sobre Código Tributario, específicamente en su artículo 68.»

3.1) ¿SE PUEDE EMITIR BOLETA DE HONORARIOS POR LOS PRODUCTOS VENDIDOS EN UNA FERIA DE ARTE?

No. Como explica el SII, la Boleta de Honorarios es el documento que acredita ante el SII la prestación de un servicio profesional o actividad lucrativa según lo instruido en la Circular Nº 21, de 1991. En cambio cuando existe transferencia de especies o prestaciones de servicios catalogadas en arts. 52 y 53 de la Ley sobre impuesto a ventas y servicios corresponde emitir boleta de Compraventa (Ojo: incluso si se trata de una tienda online NO corresponde emitir Boleta de Honorarios). Sin embargo, para venta en ferias esporádicas de Arte / Diseño no es necesario emitir ningún tipo de boleta, pues basta contar con autorización del SII como detalla el punto #3 de este mismo artículo.

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4) ¿CÓMO TRIBUTAN LOS TALLERES ARTESANALES?

Aunque parecen lo mismo, desde el punto de vista tributario una feria de Arte (o de Diseño) NO es lo mismo que un taller artesanal. La primera se entiende como esporádica, ocasional, en cambio el segundo se refiere a un local establecido donde se producen y/o venden artículos, accesorios -y en general, productos- de forma continua. Un ejemplo de taller artesanal sería Mercado Indie.

En la sección Preguntas Frecuentes del sitio web del SII hay información exhaustiva sobre este tema:

ANEXO: MICROEMPRESAS

Se considera Microempresa a toda entidad que ejerce una actividad económica de forma regular, ya sea artesanal u otra, a título individual o familiar o como sociedad, y cuyas ventas anuales son inferiores a 2.400 UF. En esta circular del SII se explica en qué consiste una Microempresa, su régimen de tributación (y contabilidad) y aspectos propios de este tipo de contribuyente.

Confiamos en que esta información sea de utilidad para quienes transan productos o servicios creativos en alguna de las formas precitadas, y les instamos a hacerlo en consonancia con las leyes tributarias vigentes, para evitar cualquier problema presente o futuro.

(Imágenes tienda y feria Mercado Indie, gentileza de Carolina García.)

Ene
22
Grafiscopio
Cómo iniciar tu carrera freelance
Comercial, Laboral, Metodológico
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¿Pensando en independizarte este año? Ser freelance o emprendedor -que no son lo mismo– es una forma de trabajo que empieza por decisión voluntaria (estar cansado de tu empleo, querer ser tu propio jefe) o bien forzosa (haber sido despedido, no encontrar trabajo). El problema es que no hay escuelas o cursos que enseñen a trabajar en forma independiente, por lo que mucho se aprende a base de ensayo y error. En este artículo intentaré ayudarte a llenar el vacío, con base en mi propia experiencia -20 años de ejercicio autónomo- y la de terceros.

1) ¿QUÉ ES SER FREELANCE?

Algunos piensan que freelance equivale a autodidacta, un profesional sin título. La verdad es otra: hablamos de trabajadores y/o profesionales auto-empleados (self-employed), no necesariamente limitados a un empleador en particular o a largo plazo. Es un segmento creciente (que hoy ocupa 34% de la fuerza laboral en EEUU y 22,1% en Chile, contando sólo a profesionales). Sin embargo, algunos prefieren no llamarse freelancers, tanto por el motivo citado al comienzo, como porque varios clientes asocian el término con un desempleado o alguien que trabaja en la azotea de la casa de sus padres. Esto se relaciona con la construcción de marca que veremos más adelante.

2) ¿TIENES EL PERFIL?

Lo primero que hacer si estás pensando renunciar a tu empleo o fuiste despedido es evaluar en qué formato laboral produces mejor y te sientes más cómodo. No todos funcionan como freelancers, y ello tampoco implica un déficit. En este artículo explicamos la diferencia entre los perfiles emprendedor, ejecutivo y freelancer.

3) ¿CUÁNDO DAR EL SALTO?

Varios se preguntan esto antes de iniciar su carrera independiente. ¿Probar suerte o soltar la liana una vez que has cogido la siguiente? No todos pueden elegir: tal vez fuiste despedido y no encuentras nuevo empleo. La respuesta única o “correcta” no existe. Depende de tu perfil (ver punto #2), habilidades (seamos francos: las personas con talento sobresaliente reciben más trabajo del que buscan), situación personal y financiera actual (ej.: es natural que seas más cauto si tienes hijos; o tal vez la puesta en marcha de tu negocio independiente exige adquirir insumos o herramientas para cuya compra necesitas haber ahorrado), etc.

Este artículo de Freelancers Union aporta buenos consejos, como hacer una transición paulatina, destinar tiempo fuera de tu horario de oficina para preparar tu negocio independiente, y/o nunca dejar de hacer marketing (promocionar tus servicios y productos, aunque aun sigas empleado). En suma, planificar tu nueva etapa. En palabras de R. Buckminster Fuller: «La mejor forma de predecir el futuro es diseñarlo.»

4) INICIAR ACTIVIDADES

Hay quienes han pasado toda su vida laboral como empleados, bajo el paraguas de un jefe y un área de contabilidad, ergo nunca tuvieron necesidad de prestar servicios profesionales y desconocen el protocolo tributario para ejercer por cuenta propia. Aquí en Chile debes partir por iniciar actividades, lo que te permitirá emitir boleta de honorarios y declarar impuestos mensuales y renta anual cuando corresponda.

Arriba: Dale Partridge (diseñador gráfico y autor superventas, según el Wall Street Journal) comparte consejos para empezar tu carrera freelance (en inglés)

5) DEFINIR TU MARCA

En el mercado freelance la competencia es fuerte y numerosa. Por ello es importante diferenciarse. ¿Cuál es tu sello? ¿Qué ventajas ofrece tu persona, producto o servicio en comparación a otros? En suma, ¿Cuál es tu propuesta de valor? Si no lo tienes claro (porque no has estudiado a tus competidores) o tu trabajo es básicamente igual al de los demás, entras a competir por precio: el escenario más desfavorable, donde “gana” (?) el que vende más barato.

Define tu sello, tu marca (el nombre de tu persona o negocio) e invierte recursos en la forma en que te presentas: logotipo, tarjeta de negocios, sitio web y portafolio son herramientas fundamentales que hacen la diferencia. No subestimes este punto. Expertos como Debbie LaChusa aconsejan que el Branding (o construcción de marca) es más importante para un independiente que para una empresa consolidada, por una sencilla razón: a diferencia de las grandes compañías, un individuo no dispone de presupuesto para posicionarse a través de sendas campañas publicitarias, y al empezar nadie te conoce.

6) DEFINIR TU MODELO DE NEGOCIO

¿Trabajo por encargo o venta directa en una tienda? ¿Producto (libretas, stickers, prints, etc), servicio (trabajo por encargo, consultoría) o ambos? El paso siguiente a la definición de tu marca es plantear tu modelo de negocio: a qué o quién quieres apuntar (lo que en países anglo llaman “target market” o mercado objetivo) y cómo cumplirás esa meta. Esto se relaciona con explorar si tienes pasta de freelancer o de empresario. En este artículo profundizamos sobre el tema modelo de negocio. Y también puedes consultar el interesante estudio ad-hoc de Rodrigo Gajardo (disponible para descarga) que propone pautas de acción objetivamente dirigidas a freelancers.

7) CREAR TU PORTAFOLIO

Si eres freelance, un portafolio profesional (también llamado “book”) es de todas la principal herramienta para enganchar clientes, porque a menudo será lo primero o único que verán de ti (antes que tu persona o tarjeta) y sin ello nadie podrá hacerse idea de lo que ofreces. Puedes incorporarlo o transformarlo en tu sitio web personal. Y si no sabes o no tienes presupuesto para montar un sitio con dominio propio, hay múltiples plataformas que permiten alojar tu portafolio gratis, como Behance, Tumblr, WordPress, Blogger, Carbonmade, DeviantArt, etc. Aquí explicamos en qué consiste un portafolio profesional.

8) DEFINIR TU ESPACIO DE TRABAJO

Al ser tu propio jefe y ejercer desde tu hogar, la línea entre trabajo y vida personal se vuelve peligrosamente difusa. Los freelancers profesionales necesitan un nivel de disciplina que se extienda no solo al cumplimiento de tareas, sino también a definir un espacio de trabajo diferenciado del habitacional y una jornada laboral que no ponga en riesgo las relaciones interpersonales o familiares, evitando el burnout (fundirse por exceso de trabajo). La salud física, mental y social son determinantes para un operario individual cuyo negocio se detiene si el único trabajador falla.

Ser freelance implica muchas veces trabajar solo, una prueba mental que no todos toleran. Este artículo de The NuSchool sugiere opciones para paliar el problema. Además, si te complica trabajar sólo o desde casa, hoy existen alternativas a la oficina convencional, como los espacios de cowork o el modelo Hoffice.

9) Y AHORA, ¿QUIÉN PODRÁ DEFENDERME?

Los empleados que trabajan bajo régimen de dependencia y subordinación están amparados por el Código del Trabajo y sus órganos: la Dirección e Inspección del Trabajo. Los freelancers, en cambio, se mueven en el ámbito de los acuerdos civiles. Esto quiere decir que ante problemas laborales con nuestros clientes, debemos dirimirlos en tribunales civiles, y cubrir los costos por nuestra cuenta (empezando por contratar a un abogado que nos represente). Por lo mismo es importante acostumbrarse a trabajar con contrato de prestación de servicios a honorarios, que raye bien la cancha y evite malos ratos (pagos pendientes, etc).

Además de nuestro artículo puedes revisar el de Lance Talent, sobre cláusulas básicas que debe contener un contrato freelance. Si surgiera un problema legal, puedes revisar nuestro artículo con directorio de abogados.

10) ¿CÓMO BUSCAR Y DÓNDE ENCONTRAR CLIENTES?

Si bien es verdad que tanto en Chile como en países desarrollados la economía freelance funciona predominantemente por el “boca a boca”, no todos los independientes parten con un pool de contactos estratégicos, así que deben buscarlos. Y aquí la iniciativa, proactividad e ingenio juegan un rol clave (dada la alta competencia que ya mencionamos): si esperas a que te encuentren, estás perdido. Eres tú quien debe ir tras los clientes, ya sea contactándolos por medios virtuales (tener presencia en redes sociales es primordial), vinculándote con otros freelancers que puedan recomendar tus servicios, o asistiendo a eventos de toda clase (sí, también a cumpleaños y fiestas) donde pueda haber clientes potenciales. Todo lo anterior no es otra cosa que hacer marketing. Para el segmento objetivo a que apunta nuestro sitio, pueden revisar nuestros artículos sobre cómo buscar y dónde encontrar clientes.

11) ¿CÓMO COBRAR?

Esta es la pregunta que atormenta a muchos freelancers, particularmente a los que recién empiezan y no tienen parámetros para saber cuánto vale su trabajo. La solución parecería ser un Tarifario, pero estos instrumentos han probado ser inútiles por varias razones. Entonces ¿Cómo cobrar?

Básicamente existen 2 modelos de cobro: por hora y por proyecto. El primero es una tarifa en relación al tiempo que toma ejecutar un encargo, y es usado por principiantes o para tareas relativamente uniformes. El segungo en cambio, es una tarifa variable que depende de la relevancia de un proyecto, y es usada por veteranos que estiman los costos y alcances de una tarea en base a su propia experiencia con proyectos anteriores o similares. En este artículo profundizamos en el método para presupuestar tu trabajo. Además, este artículo de IdeasWeb (Perú) -cuya fuente original es la Guía para empezar como Freelance de Freelance Switch– da luces sobre cómo cobrar.

Anexo: cotización

La cotización es una tarea básica de todo freelance: entregar al cliente un precio por cierto encargo. Pero no basta dar un número. En este artículo explicamos el protocolo y ofrecemos un documento para elaborar cotización formal.

12) ¿CÓMO NEGOCIAR CON CLIENTES EXTRANJEROS?

Tal vez una buena oportunidad venga desde fuera de tu país y te impulse a hacer carrera independiente. En este artículo estudiamos el escenario de clientes extranjeros, rama fundamental para todo freelancer que se proyecte a futuro en un mundo globalizado (y en el caso de Chile, para aumentar posibilidades laborales y de ingresos, ya que nuestro mercado es diminuto y muy focalizado: 80% de la industria creativa nacional se concentra en el Área Metropolitana, según SantiagoCreativo). Por cierto, saber inglés es un must hoy en día, tanto para ampliar tu radio de acción como para acceder a la mejor y más actualizada información.

NOTA: Si tienes alguna inquietud adicional, deja aquí tu comentario o escríbeme a marcelo@grafiscopio.com. Con casi 20 años de trayectoria independiente para clientes chilenos y extranjeros, seguro que puedo ayudarte con algún dato o buen consejo.
Ene
14
Grafiscopio
Sobre el ejercicio ilegal de profesiones creativas
Académica, Legal, Metodológico
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No es extraño ver a creativos -incluso de vasta trayectoria- ejerciendo sin título profesional, ya sea porque abandonaron estudios o se vieron obligados por fuerza mayor. Aun más, hay licenciados de otras carreras diseñando, dirigiendo Productoras, etc. ¿Son profesionales? ¿Puede considerarse legítima la manera en que ejercen, y hasta qué punto?

1) QUÉ DICE LA LEY

En primer lugar, que “muchos lo hagan” no es argumento válido desde el punto de vista legal. Como indica el Art. 2º del Código Civil chileno:

Art. 2. La costumbre no constituye derecho sino en los casos en que la ley se remite a ella.

Aun más específico es el Art. 213 del Código Penal chileno, cuando trata el asunto del ejercicio ilegal de una profesión (Título IV, Libro II, párrafo 8):

ejercicio-ilegal-profesion-cod-penal

Sin embargo, hay una controversia que va más atrás, al concepto mismo de «profesional», cuya interpretación puede variar dependiendo de qué actividad o carrera hablemos.

2) ¿QUÉ ES SER «PROFESIONAL»?

Definición.de es una suerte de enciclopedia en línea que tiene el mérito de abordar las distintas aristas de un término, sin limitarse a la definición estricta, aunque tampoco la evade:

«Un profesional es quien ejerce una profesión (un empleo o trabajo que requiere de conocimientos formales y especializados). Para convertirse en profesional, una persona debe cursar estudios (por lo general, terciarios o universitarios) y contar con un diploma o título que avale los conocimientos adquiridos y la idoneidad para el ejercicio de la profesión.»

Esto despeja dudas, excluyendo a autodidactas, artesanos o técnicos de nivel superior (CFT) y admitiendo únicamente a Técnicos superiores (IP) o profesionales universitarios con grado académico de licenciado. Así, cualquiera que ejerza una profesión sin pertenecer a este último grupo (o sin haber obtenido el título profesional), lo haría en forma ilegal.

Sin embargo -y como en muchos ámbitos- la práctica suele contradecir a las definiciones teóricas (e incluso a la Ley). Prosigue la misma fuente:

«Las personas autodidactas logran muchas veces romper con las barreras establecidas por la sociedad acerca de cuáles son los requisitos para convertirse en un profesional. Si bien este fenómeno no se da en todos los ámbitos (no ocurre, por ejemplo, en la Medicina), muchos de los que toman la decisión de estudiar por sí mismos, sin acudir a centros de formación tales como facultades, conservatorios o profesorados, consiguen puestos de trabajo para los cuales se suele requerir un título o diploma. (…) El adjetivo profesional también hace referencia a la actividad que se lleva a cabo como profesión (en el sentido de que implica una retribución económica), y no como afición o pasatiempo.»

Así, las fronteras del concepto «profesional» se vuelven, para bien y mal, difusas. Aunque un párrafo de esta fuente aporta una valiosa advertencia:

«Cabe mencionar que en la mayoría de los casos sigue siendo necesario un título para ser admitido por ciertas empresas, con lo cual el camino de la formación independiente no siempre es el ideal.»

3. EL ENFOQUE DE LOS COLEGIOS PROFESIONALES

Como sugiere su nombre, los Colegios regulan, representan y defienden los intereses de profesionales debidamente titulados. Se oponen a cualquier forma de práctica ilegal (p. ej. falsificación de títulos) e incluso en algunos países existe obligación de colegiarse para practicar una determinada profesión, y por buenas razones: evitar la proliferación de personas no calificadas «que ofrecen servicios sin ser colegiados, en perjuicio de ciudadanos que en calidad de clientes son víctimas de fraude, estafa e incumplimiento o deficiente práctica profesional.» (Fuente: Colegio de Arquitectos del Perú).

Aparte de Arquitectura, la única disciplina creativa que en Chile está representada por un Colegio Profesional es Diseño (tema importante en relación a lo que comentamos a continuación, en apartado “conclusiones”) y uno de sus estatutos (Art. 30, letra ‘o’) se refiere puntualmente al ejercicio ilegal de la profesión.

4. CONCLUSIONES

Se podría argumentar que el desempeño no calificado es más crítico en áreas como Derecho, Ingeniería o Medicina que en disciplinas creativas, donde aquellas de índole técnica (Producción Audiovisual, Ilustración, Fotografía, Artesanía, etc) no requieren poseer un título profesional (por lo mismo no se imparten en universidades) y hasta ofrecen buenas perspectivas de desarrollo para un autodidacta, sin que ello sea ilegal.

Con el Diseño no obstante, la cosa cambia, por tratarse de una actividad estrechamente vinculada a un nivel de formación teórica, ética profesional y porque opera en un radio más amplio y relevante que el formal o decorativo. Tanto así que el Colegio de Diseñadores Profesionales de Chile A.G. propone desvincularlo de las llamadas “Artes de la Visualidad” (de competencia del futuro Ministerio de Cultura), para inscribirlo en el campo de acción del Ministerio de Economía.

Por cierto que hay personas ejerciendo labores de diseño sin tener título, pero generalmente se limitan a tareas técnicas; y desde luego están permanentemente expuestos a lo que sanciona el Código Penal cuando asumen cargos o labores de competencia exclusiva de un profesional. Además, la sanción social suele ser más severa que la jurídica en materia de ejercicio ilegal: varios hemos visto la polémica desatada en prensa o redes sociales al descubrirse que alguien ocupa cierto cargo sin tener el título que faculte para ejercerlo. En tal sentido, aunque no existieran leyes explícitas o definiciones rigurosas, parece que todo mundo tiene cierta noción elemental de lo que compete a un profesional.

Ene
12
Grafiscopio
Los 5 documentos para negociar proyectos
Cliente, Metodológico, Negociación
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A lo largo de varios años en funciones (2012 hasta el presente), Grafiscopio ha aportado recursos para formalizar el desempeño profesional, reduciendo así la posibilidad de que sigan ocurriendo prácticas irregulares derivadas de negociaciones informales. Entre otro material hemos publicado una serie de documentos imprescindibles para negociar cualquier proyecto del área creativa. Este artículo recopila los 5 principales (descargables y editables), para consulta rápida:

  1. CONTRATO TIPO DE PRESTACIÓN DE SERVICIOS PROFESIONALES A HONORARIOS (*): fija condiciones por escrito y define el tipo de tarea, forma y fecha de pago, derechos intelectuales asociados, limita número de ajustes. Revisado por abogado especialista en Propiedad Intelectual.
  2. ORDEN DE COMPRA (OC): de utilidad para ciertas áreas o proyectos. Documento con validez legal y vinculante. Advertencia: no reemplaza al contrato.
  3. COTIZACIÓN O PRESUPUESTO FORMAL: para desglosar el cobro por servicios profesionales creativos asociados a un determinado proyecto.
  4. CARTA GANTT: para programar el desarrollo de un proyecto
  5. BRIEF CREATIVO: define exactamente qué necesita el cliente o en qué consiste un proyecto, permitiendo proponer tarifa adecuada y administrar correctamente los recursos asociados.
Recuerda que SIEMPRE será preferible poner por escrito las condiciones en que va a desarrollarse un proyecto, ya que esto previene interpretaciones arbitrarias y garantiza que ambas partes (cliente y prestador de servicios profesionales) jueguen sobre un tablero transparente y bien definido.

Si consideras que esta información ha sido de utilidad, por favor ayúdanos a difundirla para que la negociación en estos términos sea norma y no excepción.

(*) No confundir con Contrato Individual de Trabajo