¿Por qué pagar derechos intelectuales...
Home  »  Community News  »  ¿Por qué pagar derec...
Nov
10
Grafiscopio
¿Por qué pagar derechos intelectuales?
Cliente, Negociación, Propiedad Intelectual
0
, , , , ,

«¿Derechos? ¿Por qué me vas a cobrar eso?» Pregunta razonable que varios clientes formulan en negociaciones por obra creativa. Lo importante es que tanto ellos como los prestadores de servicios gráficos entiendan exactamente qué están transando y qué valor o ventaja encierran los derechos intelectuales para ambas partes. En otras palabras, por qué pagarlos es una inversión y no un gasto.

1) FIRST THINGS FIRST: LOS CREATIVOS VIVEN DE SUS DERECHOS

Suena poético, pero es algo bastante concreto: los autores de creaciones intelectuales viven de la explotación comercial de sus derechos (como instruyen la OMPI, CERLALC o el BID), por tanto lo que negocian no es tanto la ejecución sino la forma en que tales creaciones serán usadas (aplicaciones, territorio y vigencia). Así, un profesional creativo gestiona y administra sus derechos de manera estratégica, para convertir el fruto de su conocimiento y esfuerzo en fuente de ingresos a corto y largo plazo. En general la regla es que mientras más derechos (o más definitivos) desee el comprador de la obra, mayor será el precio al que la venderá su autor. ¿Y qué gana el cliente con todo esto? Lo veremos a continuación:

2) PROPIEDAD (OWNERSHIP)

Por definición toda obra intelectual (artística, literaria, musical, inventos, etc) lleva aparejados derechos. Esto la distingue de cualquier otro producto que puedes usar libremente con solo pagarlo (un reloj, una prenda, etc). Si compraste una obra artística o diseño eres dueño de ella, pero no necesariamente titular de derechos de autor para usarla como quieras:

 

Por ello, como empleador o cliente es fundamental que obtengas autorización (mediante licencia) o titularidad (mediante cesión parcial o total) de derechos de una obra intelectual para usarla en la forma que necesites y dentro de un marco legal. En su artículo titulado “Understanding Intellectual Property: Ownership”, Seedcamp (UK) explica la importancia de entender este aspecto y las potenciales consecuencias de que un negocio (empresa o StartUp) no sea propietario intelectual de las creaciones que producen sus empleados o trabajadores externos (freelancers). Por el contrario, al convertirse en titular de derechos, el empleador o cliente tiene libertad para sub-licenciar su trabajo a terceros, ampliar su producción o emprendimiento en el tiempo y a mayor territorio, etc.

3) EXCLUSIVIDAD / DISTINCIÓN

Gracias a internet, hoy en día es posible encontrar marketplaces como Envato o Fiverr que venden soluciones gráficas (logotipos, plantillas para sitio web y mockups de papelería corporativa, íconos, fotografía, etc.) a precio módico y “royalty free”, o sea libre de pago de derechos, o más exactamente de regalías. Pero como todo lo económico tiene un precio que se paga caro de otra forma: no es exclusivo. Esto quiere decir que muchos clientes —incluso tu competidor directo— pueden adquirir el mismo material u ostentar tu misma imagen de marca, lo que generará confusión entre consumidores o usuarios y potencial pérdida de participación en el mercado (market share). Puede que esta razón no convenza a negocios pequeños de ambiciones modestas, pero un cliente que aspira a encabezar y/o controlar su nicho de mercado buscará distinguirse de la competencia, y en otro artículo hemos visto datos objetivos que prueban cómo el diseño puede hacer la diferencia entre prosperidad y fracaso de un producto o negocio.

Un ejemplo conocido en materia de derechos son los contratos editoriales, donde estas empresas suelen negociar licencias exclusivas para impedir que la obra encomendada a ilustradores sea vendida a otra casa editorial, lo que no solo es razonable, sino estratégicamente astuto.

3) MULTIPLICIDAD DE USO

Los derechos patrimoniales de autor —aquellos que pueden venderse o cederse, en oposición a los derechos morales— comprenden varias facultades: reproducción de una obra (generar copias), modificación (adaptarla a diversos formatos, realizar cambios), distribución (permitir la entrega a público) y publicación (divulgarla por cualquier medio). Mientras no tengas permiso o no seas titular de derechos (según establece en Chile el art. 20 de la Ley 17.336 de Prop. Intelectual), todo uso no pactado en una negociación es delito. Dicho de otra forma: invertir en derechos te permitirá mayor libertad de maniobra para los usos que tu empresa o proyecto requieran.

Un ejemplo son las campañas publicitarias, donde el uso de una obra comercialmente exitosa va a extenderse a diversos formatos durante varios años. Por ello es importante negociar correctamente la propiedad intelectual de creaciones publicitarias.

4) REDUCCIÓN DE RIESGO

De todo lo anterior se deduce que adquirir una obra original y sus derechos reduce riesgos como competidores, confusión entre tus usuarios/consumidores y demandas judiciales por plagio o uso no autorizado. Un creativo novato no te hablará de derechos, pero a futuro podría denunciarte. Un profesional en cambio te hará saber desde el comienzo lo que implica una negociación por obra intelectual y te evitará posteriores inconvenientes. Recuerda que el daño emergente y el monto del perjuicio a lo largo del tiempo son clave en demandas y pueden ser agravantes del delito.

En pocas palabras: si no cuentas con permiso expreso para usar una obra: consíguelo, adquiere sus derechos o deja de usarla, por el bien tuyo y de tu negocio.

5) ¿CÓMO SE NEGOCIAN LOS DERECHOS INTELECTUALES?

Para este efecto se usa alguna forma contractual. (Es común que agencias publicitarias utilicen órdenes de compra (OC) en transacciones con profesionales creativos, pero aunque es legal y vinculante, este documento suele dejar fuera el tema derechos, lo que es riesgoso). Para entender la gestión de derechos en general, revisa este artículo donde tratamos el tema en profundidad.



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *