autorización
Home  »  Noticias de la comunidad  »  autorización
Jun
25
Grafiscopio
Guía: qué hacer si tu obra está siendo usada sin permiso
Legal, Metodológico, Propiedad Intelectual
2
, , , , , ,

Navegando en internet, viendo tv o pasando frente a una vitrina, de pronto notas que tu obra ha sido usada sin permiso (como recientemente ocurrió al ilustrador chileno Sephko) o ha sido plagiada. A la sorpresa sigue un sentimiento de desorientación: no sabes bien qué hacer para detener la infracción y que los implicados paguen (en todo sentido de esta palabra). Aunque ya expuse el tema en mi entrevista a abogado, quiero desarrollarlo para despejar toda duda y presentar un plan de acción.

1) MANTÉN LA CALMA

Tranquilo. Como tú, también fui víctima de infracción a mis Derechos de Autor y parece como si el agravio y usufructo de tu trabajo creciera a cada minuto. La rabia y ansiedad que esto genera pueden hacer que tomes decisiones equivocadas. Para enfrentar el problema debes actuar con cabeza fría, armar el caso ordenadamente .

2) RECOLECTA PRUEBAS

Como recomienda el abogado Sebastián Alvarado, lo primero que debes hacer es guardar prueba de la infracción, que pueda servirte en caso de demanda, pues naturalmente el infractor tratará de borrar toda evidencia, así que no le avises sin antes tomar esta precaución. Un pantallazo (o screen cap, si hablamos de internet), una fotografía (si es en lugar público, o pidiendo permiso si es un recinto privado), algún recorte (si es revista, prensa escrita) o grabación (si es video). Siempre que sea posible, procura registrar la fecha y hora en que el infractor publicó tu obra. (ej.: en Facebook, cada post va acompañado de ambos datos: fecha y hora).

3) EVALÚA LA MAGNITUD DEL DAÑO EMERGENTE

Investiga si se trata de un plagio, uso no permitido o falsificación (delitos tipificados de manera diferenciada), por cuánto tiempo y en qué canales se ha producido la infracción. Mientras más extenso (o relevante) el perjuicio, mayor la sanción y multa a que se expone el autor del delito.

Comprueba que la supuesta infracción no figure entre las excepciones y limitaciones del Derecho de Autor. (usos legítimos de obra ajena sin necesidad de pedir permiso ni pagar al autor o titular de derechos). De nuevo, investiga si tu obra ha sido usada en un solo medio, por espacio de tiempo puntual o si ha tenido amplia cobertura mediática y usufructo comercial. Esto permitirá decidir la mejor forma de abordar el asunto y si necesitas ayuda profesional calificada (ver punto #6).

ompi-do-autor

4) DETERMINA TU GRADO DE AUTORÍA Y/O PROPIEDAD DE LA OBRA

Antes de poner el grito en el cielo, considera si la obra te pertenece únicamente a ti o si en cambio se trata de una colaboración, o si es colectiva.

Si fue creada mientras eras empleado de una empresa, revisa las condiciones del contrato (p. ej., si alguna cláusula menciona que toda creación hecha para la empresa es de propiedad de ellos) y por último sopesa la medida en que dicha obra existe gracias al equipamiento, insumos o servicios básicos (electricidad, etc) que te facilitaron.

Si hubo Contrato de prestación de servicios a honorarios, chequea los usos que permitiste. Por ejemplo, la artista chilena Marcela Donoso denunció al director de la película “Caleuche” por usar su obra en modos no permitidos por el contrato.

4) INSCRIBE TU OBRA AFECTADA

Si no lo has hecho, inscríbela en el Departamento de Derechos Intelectuales (DDI). Puedes hacerlo vía internet o en forma presencial. Si bien el Derecho de Autor no requiere formalidades para existir (surge por la mera creación de una obra), al inscribir refuerzas públicamente tu titularidad, pues deja constancia pública sobre la fecha y hora en que fue creada, y quien quiera refutarlo tendrá que demostrarlo. Un ejemplo de la importancia de inscribir una obra fue el de los libretistas afectados en el plagio perpetrado por el Jefe de guionistas de Canal 13 de Televisión (Chile).

Nota: si tu obra violada está acogida a una licencia Creative Commons, recuerda que esta NO reemplaza a la inscripción y además, tal entidad no puede representarte legalmente en una reclamación, por lo que en último término tendrás que recurrir al punto #6 de este artículo.

5) CONSIGUE TESTIGOS. VIRALIZA.

Hecho todo lo anterior, es hora de aprovechar el potencial de las redes sociales: difunde la noticia y alerta sobre la infracción. Esto dará relevancia pública al caso y puede ser un atajo para llegar directamente al infractor o disuadirlo (lograr que retire el contenido usado sin permiso y/o te indemnice).

Visibilizar públicamente una infracción a través de redes sociales ha probado ser un método más eficaz y eficiente que los canales tradicionales, incluido el judicial (sobre todo para quienes no pueden costear los servicios de un abogado). Ejemplos sobran: Francisco J. Olea vs Le Fournil (Sep. 2015), Katie Rodgers + Inslee Haynes vs Pilar Castaño (Nov. 2013), Loish vs Editorial Puerto de Escape (Ene. 2013), campaña Change vs concurso portada Olvidado Rey Gudú (Jul. 2014), Tuesday Bassen vs Zara (Jul. 2016, que incluso dio lugar al portal “Shop Art Theft.com” donde varios artistas afectados denuncian y venden directamente la obra que les fue copiada), Sephko vs Maruchan (Nov. 2016), entre otros casos que prueban que viralizar es una medida que obtiene resultado veloz y concreto.

Por cierto, evita todo tipo de descargos, amenazas o injurias que puedan jugarte en contra si el asunto se complica (el infractor podría llevarte a tribunales, sobre todo si tus acusaciones son inexactas o infundadas). Simplemente expone los hechos: “mi obra está siendo usada sin permiso”, “mi obra ha sido plagiada”, etc.

6) CONTACTA A UN ABOGADO

Es verdad que algunas infracciones parecen menores como para molestar a un abogado, pero ¿Cómo saberlo? Tal vez ignoras los alcances del caso, cuánto dinero hay en juego o qué ley se puede aplicar a tu favor. Un abogado es quien mejor sabe ambas cosas, por lo que siempre recomiendo invertir en una hora de consulta. Además, puede actuar en representación tuya -sin compromiso emocional- y enviar al infractor una carta de intimación o “Cease and Desist” (ver pág. 11) para que cese la conducta y/o te indemnice por perjuicios. Si no dispones de dinero para costear los honorarios de un estudio jurídico para que te represente, prueba buscar portales de abogados freelance, como Derecho-Chile.cl que ofrece consulta gratis y tarifas asequibles para particulares.

Es posible que algunos infractores ignoren tu reclamo personal o viral, pero difícilmente harán caso omiso a la carta de un abogado.

7) NEGOCIA

Dicen que “es preferible un mal acuerdo que un buen juicio”: la gente sensata siempre optará por negociar antes que ir a tribunales, proceso engorroso que empaña la reputación de cualquiera y podría terminar siendo más costoso que una indemnización. Es más, no todos los infractores son villanos. En ocasiones lo hicieron por simple ignorancia de la Propiedad Intelectual.

Extrajudicialmente se puede llegar a buen puerto. Hace años un diario publicó sin permiso una de mis ilustraciones. Les informé de multas y sanciones a que se exponían. Me hicieron una oferta que acepté de buena gana. La clave es negociar con altura y profesionalismo, porque nunca sabes si de ahí puede salir un futuro cliente. No se trata de ponernos complacientes, pero de actuar con diplomacia.

8) CUANDO EL INFRACTOR ESTÁ EN EL EXTRANJERO

En este caso, la sensación de desamparo aumenta (como ocurrió al ilustrador y diseñador viñamarino Álvaro Tapia), pero no desesperes. De partida, y como dice el documento “La protección internacional del Derecho de Autor y de los Derechos Conexos” (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, OMPI):

«Una de las ventajas prácticas más importantes para un país que se adhiere al Convenio de Berna es que las obras de sus autores están automáticamente protegidas en todos los países parte en el Convenio.

El hecho de que un país pase a ser miembro de la Unión de Berna es prueba de que éste está dispuesto a ejercer la voluntad política necesaria para proteger los derechos de los autores de los demás países.»

Ante una infracción internacional puede ser muy útil el punto #5 (las redes sociales ayudaron a la ilustradora holandesa Loish a denunciar el uso no autorizado de su obra por parte de Editorial chilena. Incluso twitteros chilenos corrieron la voz) y, desde luego, el punto #6 si la cosa pasa a mayores. Un abogado de tu país SÍ puede representarte en incidentes fuera de sus fronteras. Es importante escoger un Estudio Jurídico que tenga contactos en el exterior.

Para más información sobre Derecho de Autor Internacional:

9) APÉNDICES

Jun
13
Grafiscopio
¿Puedo agregarlo a mi portafolio?
Comercial, Derecho autor, Metodológico
0
, , , , ,

Básicamente agregamos material al portafolio por dos motivos: nos enorgullece el resultado y/o puede servir para enganchar nuevos clientes. Sin embargo hay veces en que no conviene hacerlo, o simplemente no tenemos derecho. ¿Cómo saberlo?

1) NO PUBLIQUES CADA COSA QUE HACES

En su notable artículo Inspiration vs imitation, Jessica Hische advierte a principiantes que eviten la tentación de publicar en internet todo lo que hacen. Más allá del valor de ser selectivo (pues no todo ejercicio habla bien de su creador), Hische alerta sobre la chance de terminar exhibiendo material demasiado inspirado en tus héroes (por no decir, imitación). Con el fan-art debes tener cuidado, ya que es obra derivada, con todo lo que eso implica.

2) SI NO HA SALIDO DEL HORNO, NO LO SIRVAS

Desde que empecé en esto aplico un precepto básico: no mostrar nada que no haya sido publicado antes por el cliente. Sé de colegas que disfrutan mostrando el proceso (work in progress o WIP) o anticipos (sneak preview), pero lo restringen a fragmentos, y asumo que si lo hacen es porque primero hablaron con el cliente sobre la política de WIP. Cierto es que somos dueños de nuestra obra mientras no cedamos derechos, pero la ética profesional dicta confidencialidad cuando no lo ha hecho un contrato(*).

3) ¿PUEDO MOSTRAR EN MI PORTAFOLIO UNA OBRA CUYOS DERECHOS CEDÍ?

Como sabes, Copyright y Derecho de Autor son semejantes, pero no idénticos. El primero, de tradición anglosajona, tiene ciertas leyes que no necesariamente operan en el segundo, de tradición continental (Francia, España, América Latina). Según Lisa Shaftel del Graphic Artists Guild , en EEUU sí se admite agregar este tipo de material al portafolio, considerando la doctrina del “fair use” (uso legítimo), siempre que:

  • No se trate de uso comercial (p. ej., no estés vendiendo reproducciones de esa obra)
  • Cites claramente en los créditos al propietario de los derechos
  • No violes algún acuerdo o cláusula de confidencialidad que hayas suscrito con el propietario de los derechos.

En consulta telefónica, el Departamento de Derechos Intelectuales (DDI) nos indica que en Chile la situación es parecida, pero con matices: cuando hemos cedido derechos -en especial mediante contrato- ya no podemos disponer de una obra para mostrarla en el portafolio, pues estaríamos infringiendo el derecho patrimonial de publicación, que ahora pertenece a quien transferimos nuestra titularidad de derechos. Por eso lo mejor es pedir autorización por escrito antes de cometer infracción.

4) ¿TUYO Y DE QUIÉN MÁS?

De vez en cuando practicantes o profesionales se atribuyen autoría exclusiva de un proyecto colaborativo, que suben a su portafolio sin mencionar otros nombres ni pedir permiso, lo que puede acarrear desde reclamos hasta demandas.

5) ME FUI DE LA EMPRESA, ¿ES SUYO O MÍO EL DISEÑO?

Tratamos este caso en detalle aquí.

6) CUANDO EL CLIENTE PROHIBE

En un artículo de Freelancers Union titulado What if a client forbids you from including something in your portfolio? (“Qué pasa si un cliente te prohibe incluir algo en tu portafolio”) se analiza esta situación. Si cediste derechos mediante contrato y el cliente niega autorización, ni modo: podría demandarte por infringir el derecho patrimonial de publicación.

Para prevenir esto conviene leer muy bien el contrato antes de firmarlo, y si es posible, agregar una cláusula de “portfolio use”: se permite al diseñador el uso del proyecto y cualquier diseño previo para participar en concursos, publicaciones futuras, fines educativos y/o auto-promoción, dando crédito al cliente por estos usos cuando sea necesario.

Si un cliente se niega a este tipo de cláusulas puedes compensarlo con un aumento en la tarifa. Si persiste en su negativa, mejor abandona el encargo: tu portafolio sirve para atraer nuevos clientes y un proyecto que impida exhibición es poco útil para ese fin.

7) SI NO ES TUYO, DEFINITIVAMENTE NO LO PUBLIQUES

Un análisis sobre portafolios necesariamente debe tratar el caso de individuos poco profesionales -y menos creativos- que agregan al suyo trabajo(s) ajeno(s), para postular a un empleo o ganarse un cliente. Mi recomendación es evitar a toda costa esa práctica, no solo viciosa, sino además riesgosa: podría terminar en demanda, y si no te descubre el verdadero autor de la obra o diseño, tarde o temprano tu cliente se dará cuenta de que no estás a la altura de lo que vendes, porque solo alguien mediocre se apropia del trabajo de otro.

(*) Para esta y otras situaciones, Mike Monteiro recomienda agregar a contratos la cláusula IP transfer on full payment (transferencia de derechos se hace efectiva cuando recibas el pago completo por tu trabajo).

Jul
22
Grafiscopio
Modelos de autorización de uso de obra
Derecho autor, Legal, Propiedad Intelectual
1
, , , , , , , , ,

El Departamento de Derechos Intelectuales (DDI) -institución dependiente de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (DIBAM)- es el principal organismo a cargo del Registro de Propiedad Intelectual y de responder consultas sobre derecho de autor, derechos conexos y materias afines. Entre otros valiosos datos e instrumentos pone a disposición del público general un par de documentos (en formatos .DOC y .PDF) muy útiles para la negociación de obra gráfica o visual. Estos son:

 

¿Para qué sirven? En simple:

  • Como referencia para contratos, ya que muestra el detalle de usos expresamente autorizados para la obra, si serán remunerados o gratuitos, en qué territorio, por cuánto tiempo y si se hará en forma exclusiva o no exclusiva. En pocas palabras, enseñan cómo se gestionan y/o transfieren derechos.
  • Son de ayuda tanto para proveedores de servicios gráficos como para sus clientes. A menudo una agencia necesita obtener la autorización o cesión de derechos de quienes participaron en la creación de una obra publicitaria. Aquí pueden ver en qué consiste.
  • Se facilita el trámite para inscripción de obra colectiva. De esta forma, el “autor” (es decir, el representante -persona natural o jurídica- que tuvo la iniciativa de esta obra y bajo cuya coordinación se llevaron a cabo los diversos aportes individuales, por ejemplo, una enciclopedia) se asegura de contar con la autorización de cada creador antes de inscribir la obra.