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May
19
Grafiscopio
Charla Grafiscopio en Behance Portfolio Reviews Santiago 2016
Académica, evento, Publicidad
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El pasado 13/mayo, Grafiscopio fue invitado a dictar charla en la versión 2016 del evento internacional Behance Portfolio Reviews Santiago, organizado por Antalis LAB (con quienes hemos sellado alianza estratégica).

antalis-promoAnte nutrida asistencia y bajo el título “C+I: Creativos + informados”, esta conferencia buscó aportar claves y técnicas para el ejercicio profesional de profesionales y estudiantes del área creativa, sobre todo independientes (freelancers), que a menudo no disponen de herramientas para dirigir o proteger su desempeño en temas propios de su quehacer como Derecho de Autor, gestión o tributaria.

Agradecemos a organizadores (especialmente a Marcela Martínez, Karoll Martínez y José Bodet) por su gentil invitación, así como al público presente, cuyas elocuentes palabras de apoyo y satisfacción nos motivan a seguir adelante.

Marcelo A. Pérez Dalannays
Director Grafiscopio

Fotografías por: Antalis Chile

¿Quieres una charla de Grafiscopio en tu escuela, evento o taller? Escríbenos a:
marcelo@grafiscopio.com

Abr
9
Grafiscopio
Cómo armar un portafolio profesional
Comercial, Metodológico, Negociación
17
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Cuando una tienda desea atraer clientes escoge algunos productos novedosos o cautivantes de su stock y los expone en una vitrina: espacio que representa a la tienda, pero no es exactamente la tienda. El portafolio profesional opera con la misma lógica: es la vitrina que muestra lo más selecto de tu obra. En este artículo ofrecemos un completo instructivo para armar tu portafolio, basado en información disponible en la red, con aportes y revisiones de acuerdo a nuestro criterio y experiencia.

1) Calidad por sobre cantidad

Esta ley es básica para todo portafolio profesional. Más vale un puñado de trabajos sobresalientes que una avalancha de medianos. Procura seleccionar con objetividad y autocrítica lo mejor, más útil o representativo de tu obra. Si recién egresaste y aun no has trabajado para clientes de envergadura, puedes incluir trabajos ficticios, aplicando tu diseño a portadas de libros o CDs, gráfica de un restaurant, etc., para dar una idea de qué tan bien funcionarían en la realidad.

2) Apariencia

La idea es que visualmente ofrezcas algo atractivo, original, pero sin excesiva pirotecnia. En cuanto al aspecto general, evita efectos u ornamentos que distraigan de cada proyecto u obra, o que retarden la carga de tu sitio. En una palabra: vanguardista, pero sobrio.

Si realizaste alguna obra para libro, no querrás mostrar simplemente un jpeg plano de ese diseño o ilustración. También sirve presentar fotografías del libro impreso, abierto, que permitan ver tu trabajo en contexto.

3) Orden

Las imágenes también tienen una lógica de lectura, con jerarquías, acentos y pausas que permiten un recorrido atrayente y sobre todo fluido. Escoge una obra potente para empezar. No la mejor, pero de las mejores. Si eres uno entre varios candidatos, el primer golpe de vista es clave (cuando tu empleador o cliente no tiene mucho tiempo para revisar cuidadosamente cada portafolio). También es bueno cerrar con una obra llamativa, para dejar buena impresión, ya que el último vistazo queda grabado en la retina del espectador.

Si tu obra abarca una diversidad de formatos, conviene categorizarlos en apartados (Ej.: “logos”, “carteles”, “diseño web”, etc).

4) Contexto y orientación a cliente

Por ningún motivo entregues un portafolio genérico. Algunos clientes se ofenden -con justa razón- cuando reciben un compendio de trabajos impresos, si el rubro en que operan es web, por citar un ejemplo. Escoge cuidadosamente el material que presentarás de acuerdo con las necesidades puntuales de cada cliente. No desperdicies su tiempo con obra irrelevante o ajena a sus intereses.

Si trabajas en animación, es importante que agregues enlaces a Youtube o alguna plataforma que permita conocer la obra animada. En el caso de un sitio web que muestre impresos, podría servir un enlace a archivo PDF, para descarga e impresión. Respecto a fotógrafos, es útil presentar algunas imágenes en alta calidad o gran formato, de modo que cliente pueda estudiar detalles.

5) Personalidad

Considera que tu portafolio sea un reflejo lo más fiel posible de tu personalidad: que hable por ti (sobre todo cuando no estás frente a cliente para explicarle). Si tú o tu obra son extrovertidos o rupturistas puede ser contraproducente un formato demasiado elegante u ortogonal. Pero tampoco olvides los criterios indicados en los números 2) y 3) de esta lista.

En el caso de portafolios web, una alternativa recomendable es conectar dos plataformas: una para tu trabajo “oficial” y un blog, donde cuentes más de ti, mediante la exhibición de bocetos, estudios o intereses personales (fotografías, lugares o eventos a los que has asistido), y por qué no, alguna opinión escrita -no demasiado comprometedora-, lo que nos lleva al siguiente punto..

6) Descripción

Demuestra a tu potencial cliente o empleador que no eres un simple ejecutante que obedece órdenes (lo cual puede determinar desde un trato hasta un cargo o salario). Informa sobre tu obra, las decisiones de diseño que tomaste según el tipo de encargo o cliente, etc. Los únicos a quienes se permite obviar descripciones son los fotógrafos y algunos artistas cuya obra es más elocuente que cualquier palabra, pero en general es altamente recomendable describir el enfoque o proceso con que abordas o desarrollas una determinada tarea, pues con la obra por sí sola es difícil que cliente sepa qué tan bien interpretaste las directrices o requerimientos del encargo, o si puede confiarte la dirección artística de un proyecto o equipo.

Abstente de falsear o exagerar tu participación, experiencia o capacidades en algún proyecto o tarea, pues ello podría costarte caro si cliente descubre que no estás a la altura de las expectativas una vez que ha contratado tus servicios.

Por otra parte, recuerda que en el caso de portafolios online algunos visitantes -clientes o no- llegarán a través de ciertas palabras clave que un navegador detecta, de modo que una descripción de tu obra cumple al menos dos fines prácticos.

7) Información personal

El acceso a tu información relevante -datos de contacto, estudios, cartera de clientes- debe ser rápido, sencillo y muy visible. En cuanto al contenido en sí: nada de referencia a cursillos de poca monta o a qué párvulo fuiste. Basta y sobra con citar colegio, estudios de pregrado y posgrado. Evita enlazar tu portafolio a otras redes (Facebook, Twitter) si estas son demasiado íntimas o coloquiales, pues podrían dar una impresión equivocada sobre ti. En lo posible suprime comentarios o habilita opción de moderación (para portafolios tipo blog), pues la interacción con algunos comentaristas, amigos o parientes afecta la impresión que cliente se hace de ti y/o de tu obra.

8 ) Ortografía y redacción

No es necesario explicar detalladamente este punto: un portafolio con mala ortografía provoca tan mala impresión como asistir a reunión de negocios mal vestido o sucio. Antes de publicar o imprimir, revisa ortografía con un corrector de texto (como el que ofrece MS Word) o la ayuda de un diccionario.

9) Tamaño

Lejos de impresionar a tu contraparte con una carpeta gigante, lo pondrás en aprietos cuando deba cargarla o almacenarla. Esto mismo rige para portafolios virtuales: comprímelos para que sean livianos y no saturen la cuenta de correo de quien quiera o deba verlo, y menos reboten. Si pesa más de 800Kb, intenta enviarlo mediante servidores como Yousendit o Rapidshare, que ofrecen links de descarga, muchísimo más livianos y prácticos que un archivo adjunto enorme.

10) Publicación y exhibición

Ten cuidado de no mostrar trabajos comerciales mientras no estén publicados ni hayan salido a la venta. Podrías llevarte un mal rato si editor o cliente se entera de que has hecho público un material u obra que aun no sale al mercado, pues arruinas el impacto de la sorpresa (lanzamiento) o pones sobre aviso a la competencia.

11) Actualización

Escoge una plataforma flexible y sencilla de actualizar. No querrás que alguien interesado en tus servicios profesionales vea que tu trabajo más reciente fue hace 2 años (sobre todo si ya no realizas algún tipo de obras). Por cierto, es importante actualizar continuamente tu portafolio aunque tengas trabajo estable, ya que en caso de renuncia o despido, será tu mejor carta para atraer a un nuevo empleador o cliente.

Y hablando de actualidad, a menos que seas experto en técnicas tradicionales (pintura, revelado, etc.), intenta demostrar que las herramientas tecnológicas modernas no te son ajenas. Esto expande tu campo laboral.

12) Idioma

En un mercado globalizado conviene ofrecer portafolio en 2 idiomas: nativo e inglés, ya que algún cliente extranjero podría toparse casualmente con tu obra en una búsqueda de Google, y quién sabe si desea contactarte o entender el contexto de uno de tus trabajos para adquirirlo o contratarte. No olvides que el mercado gráfico y visual chileno es muy pequeño, y limitarse a él es perder dinero. Al respecto, puedes revisar un artículo donde enseñamos cómo teletrabajar para el extranjero haciendo click aquí.

13) Respaldo

Conserva siempre dos o más copias de tu portafolio en rutas, carpetas o discos distintos de tu computador. Es bueno tenerlas a mano cuando se presente la ocasión de competir con otros candidatos a un puesto o proyecto. Y ciertamente, es útil poder recuperar tu obra en caso de que algún imprevisto afecte a tu computador (otra razón de peso para alojar tus creaciones en la red).

14) Formato

Existen básicamente 3 formatos para presentar un portafolio:

Online: puedes crear el tuyo en alguna de las plataformas gratuitas disponibles en la red, como WordPress (permite alojarlo en tu propio servidor), Behance, Tumblr o Blogger. Casi todos ofrecen templates o plantillas de fácil descarga y personalización. Incluso puedes adquirir un dominio personal (ej.: pedrotapia.cl, o pedrotapia.com) y enlazarlo con tu blog. Para ello necesitas inscribirte en Register.com o nic.cl (este último, para dominios .cl, propios de Chile).

DVD (offline): otra opción es entregar a cliente un disco para que revise tu obra cuando desee, y sin depender de una conexión a internet. Conviene que organices el contenido por temas , como indicamos en punto 3), los que puedes presentar creando un menú como el de cualquier DVD comercial (películas, conciertos) utilizando las opciones que ofrece Nero (PC) o iDVD (Mac); Y nunca está de más preparar una gráfica impactante para su etiqueta física, antes de entregarlo.

Impreso: recomendamos una carpeta no muy grande ni voluminosa, que facilite la incorporación o recambio de material a medida que se actualice. Idealmente no sobrepasar el tamaño carta para cada lámina, de modo de facilitar producción, reemplazos y almacenamiento. Desde luego, es útil agregar una tarjeta comercial (o “de visita”) más tu currículum vitae (CV), que puedes aprender a armar en nuestro artículo.

15) Promoción

De poco sirve el mejor portafolio si nadie lo conoce. Aprovecha las redes sociales o canales de promoción disponibles en internet, para mostrar tus creaciones o sitio. Hazlo de manera proactiva e inteligente, sin esperar a que “la montaña venga hacia ti”, pero tampoco saturando a potenciales clientes o empleadores con spam o demasiada insistencia. Participa en foros o comunidades online donde puedas exhibir lo que haces (encontrarás algunos en nuestro home, fanpage y canal Twitter), y si tu portafolio es impreso, envíalo a alguna editorial, agencia o empresa donde tal vez quieran contar con tus servicios cuando se presente la ocasión.

Linkografía: