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Dic
26
Grafiscopio
Sobre prácticas profesionales
Académica, Metodológico, Negociación
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Últimamente he visto tantas solicitudes de estudiante en práctica que he llegado a pensar que son ellos los que realmente mueven la economía del país, o por lo menos a la industria creativa. Sin embargo, en este artículo quiero contrastar impresiones con evidencias, para precisar el objetivo de la instancia y diluir conceptos equivocados que puedan tener quienes buscan personal o se ofrecen para llenar la vacante.

1) ¿Por qué llamar a un practicante?

Todos conocemos la definición de buena crianza sobre el objetivo de la práctica: vincular al estudiante con el mundo laboral, el mercado. Pero no debe desestimarse un hecho: el estudiante persigue reunir experiencia y cumplir con los requisitos académicos necesarios para titularse, mientras el empleador obtiene los servicios de un trabajador temporal sin contrato y bastante económico. Las implicancias de este “provecho” bilateral son decisivas, por la dependencia que generan. (Ver punto #5 de este mismo artículo)

2) ¿Se debe escriturar un contrato por hacer la práctica? ¿Qué debe garantizar el empleador al estudiante?

Según el inciso 3° del artículo 8° del Código del Trabajo:

no da origen a un contrato de trabajo los servicios que preste un alumno o egresado de una institución de educación superior o de la enseñanza media técnico-profesional, durante un tiempo determinado, a fin de dar cumplimiento a los requisitos de práctica profesional. Para acreditar la necesidad de la práctica profesional debe exigirse al alumno que presente un certificado del establecimiento educacional que acredite la necesidad de tal práctica y su duración.”

En cuanto a beneficios, agrega:

“el empleador debe proporcionar al alumno en práctica el beneficio de la colación y movilización o pagar una asignación compensatoria por tales beneficios, lo que no constituye remuneración para ningún efecto.”

3) ¿Hay más ofertas laborales para practicantes que profesionales?

En 2011, un tercio de las ofertas laborales de sitios como Diseño Emergente correspondían a prácticas profesionales. Notamos la misma proporción en nuestra bolsa de empleo (sobre un total de 77 ofertas, 26 corresponden a practicantes [Dic.2013]). En Zapping LatAm la cifra es menor: de un total de 160 ofertas del área Arte & Diseño, 35 corresponden a prácticas, es decir 21%. Con todo, ninguna de aquellas puede estimarse representativa de la realidad global sobre oferta laboral para practicantes en comparación con profesionales.

4) ¿Fomentan el trabajo especulativo?

En su declaración respecto al trabajo especulativo, el American Institute of Graphic Arts (AIGA) señala que no todo trabajo gratis es especulativo, y menciona las pasantías, o prácticas profesionales (internships). Aunque también señala un aspecto relevante: “Cualquiera sea el caso, diseñador y cliente serán quienes decidan y deben aceptar los riesgos asociados”. Riesgos que pasaremos a ver a continuación:

5) Mano de obra económica

Algunas empresas -emergentes o consolidadas- ven la práctica como una oportunidad de contar con servicios profesionales a bajo costo (incluso en cargos que por su naturaleza y responsabilidad no deberían ser asignados a un novato, como los pintorescos avisos que buscan Director de Arte en práctica”). Lo que descuidan es que esos servicios no suelen ser profesionales, por el motivo palmario de que el estudiante es inexperto y busca precisamente aprender. De hecho, uno de mis primeros trabajos fue “apagar el incendio” que dejaron 3 practicantes en una prestigiosa agencia, razonablemente incapaces de manejar un proyecto relevante como aquel. La agencia aprendió una lección amarga: por ahorrar dinero perdió valioso tiempo y casi pierde al cliente.

Pero no siempre se busca a expertos. A veces la empresa o institución requiere un simple junior o factótum que se ocupe de toda clase de tareas menores, rutinarias o de índole técnica, como advierte la diseñadora mexicana Leonora Varo en un artículo sobre becarios y trainees (equivalente a nuestros practicantes). Y puesto que en Chile las prácticas no configuran contrato, es importante que el estudiante evalúe bien el tipo de tareas que deberá ejecutar, el horario (que podría extenderse más allá del que la Dirección del Trabajo establece para un empleado formal) y si la remuneración será proporcional. Es peligroso transar demasiado por la necesidad de cumplir con un trámite académico o la esperanza -a veces vana- de que la práctica será garantía de futuro empleo en dicha empresa.

6) Remuneración

Según el artículo “buscando una práctica profesional” (Economía y Negocios online, diario El Mercurio, 11-oct-2007):

“Al momento de elegir una práctica profesional, es más importante guiarse por criterios como el tipo de empresa y las funciones que se van a desempeñar, antes que la renta que se va a recibir.

Según datos de Trabajando.com, las expectativas de renta promedio que solicitan los estudiantes que postulan a las distintas prácticas ofrecidas en sus sitios es de $96 mil. En tanto, la renta ofrecida por las empresas es muy variable porque depende del tamaño de ésta y del profesional que se está solicitando. Existen empresas que pagan $30 mil mensuales, y en los mejores casos puede llegar a $120 mil.”

Desde luego, conviene reajustar estos precios (por corresponder al 2007). Aquí una propuesta. (apartado “pretensiones de renta: cómo, cuándo y cuánto”)

7) Grafiscopio y publicación de ofertas laborales para practicantes

En un artículo originalmente publicado en Diseño Emergente, Francisco Abarza explica las razones por las que dicho portal decidió filtrar las ofertas: no todos los centros de práctica cumplen con requisitos básicos para complementar la formación de un profesional. Aunque Grafiscopio suscribe dicha tesis, el principal motivo que nos hizo optar por suprimir la publicación y/o difusión de ofertas de práctica profesional es que a menudo se presenten bajo el título “Trabajo”, cuando en realidad no se trata de un empleo formal. Esto, sumado a lo expuesto en el punto #5 y la abundancia de prácticas en relación a empleos, nos convenció de favorecer ofertas de trabajo en toda regla, sea full-time, part-time o freelance.

8) Deberes del practicante

El peor error es mirar la práctica como una simple asignatura o pensando en la nota mínima necesaria para egresar pronto. Según diario El Mercurio, cerca de 60% de los que hacen una buena pasantía se quedan trabajando en la misma empresa. Este dato es importante si consideramos que en varias profesiones creativas existe sobreoferta profesional desde hace años, por lo que un puesto de trabajo es algo que vale la pena proteger y ganarse.

En un artículo titulado “Prácticas profesionales: Sepa cómo actuar para ganarse un puesto de trabajo” (6-ene-2013), el mencionado diario propone 5 pasos para aprovechar la instancia:

  1. Elegir una práctica profesional en el área que se pretende trabajar una vez titulado.
  2. No ofrecerse para hacer trabajos fuera de los conocimientos adquiridos en la formación educacional.
  3. Conocer a sus compañeros y las personas que trabajan en sus áreas. Saber sus nombres, cargos y en qué consiste su trabajo, esto permite generar un mapa mental de cómo funciona la empresa.
  4. Participar en todas las actividades de esparcimiento tanto fuera como dentro de la oficina. La posibilidad de compartir con la gente del área permite darse a conocer de mejor manera, incluso en los “happy hours”.
  5. Realizar las tareas asignadas como el trabajo más prolijo para la universidad. Con esto podemos ganar nuevas referencias para el currículum.

Otros consejos de utilidad al momento de realizar la práctica pueden encontrarse en este artículo publicado en Universia.cl (6-Ene-2013)

Dic
13
Grafiscopio
¿Cuál es tu perfil profesional?
Debate, Editorial, Metodológico
5
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Mientras somos estudiantes, todos recibimos una formación más o menos homogénea. Pero lo que nadie nos advierte es en cuál entorno laboral tendremos un mejor desempeño o rendimiento según nuestra personalidad, motivaciones e intereses, pues aunque suene palmario y cliché, somos individuos, no computadoras producidas en serie que funcionan igual en cualquier ambiente. De ahí la importancia de conocer nuestro perfil.

Por cierto que cada persona es única, pero existen patrones que permiten agruparlas según características comunes. En el caso del trabajo, y en particular de profesiones artísticas, los especialistas han definido 3 perfiles: emprendedor, ejecutivo y freelancer. Saber en qué consiste cada uno y reconocer con franqueza y objetividad a cuál perteneces puede evitarte malos ratos o pérdida de tiempo (en entrevistas psicológicas) al momento de ingresar al mundo laboral.

 

PERFIL EMPRENDEDOR

Como advierte Daniel Daccarett (empresario Endeavor desde 2002) en un interesante artículo publicado en diario El Mercurio, se ha abusado de los cursos de capacitación sobre innovación y emprendimiento, ya que no toda persona puede ser un emprendedor. De hecho, serlo no implica superioridad. Incluso algunos no son siquiera buenos gerentes generales. Veamos por qué y cuáles son las características innatas de este perfil.

1) Pasión

Tiene personalidad fuerte. De convicciones firmes, defiende sus ideas contra todo. Transgresor y desafiante de la autoridad, normas o convenciones. Se siente más cómodo dirigiendo un proyecto o empresa propia que ajena.

2) Tolerancia al riesgo y fracaso

Escapa de la monotonía. Siente necesidad de vivir siempre al límite. Resistente al estrés. Las metas de una empresa le estorban, no satisfacen sus expectativas laborales. Necesita renunciar e independizarse.

3) Capacidad de enfocarse y perseverancia

Sabe perfectamente a dónde quiere llegar. Tiene voluntad férrea. Gestiona sus propias sensaciones y administra su tiempo. Disposición para recomponerse tras el fracaso, incluso cuando es sucesivo.

4) Historial familiar de emprendimiento

Tendencia a replicar el modelo familiar (p. ej.: generaciones de comerciantes), que determina la vida laboral del sujeto.

 

PERFIL EJECUTIVO

El ejecutivo no es inferior al emprendedor. Más bien diferente (incluso se complementan). Los caracteriza una personalidad más humilde, de bajo perfil, pero son indispensables para mantener funcionando una empresa o proyecto. Conozcamos las propiedades del perfil ejecutivo:

1) Los motiva la seguridad, reglas y protocolos.

Se siente cómodo dentro de una institución, con una cultura organizacional definida. Excelente desempeño laboral. Curioso, proactivo y no reactivo, aporta y potencia a la empresa más allá de las tareas asignadas.

2) Valoran el trabajo en equipo y el servicio

Disfruta el trabajo grupal y reconocimiento de sus directivos. Buen administrador de personal, presupuestos y negocios.

3) Potencian fortalezas propias en relación a los demás

Sabe comunicarse y delegar. Entiende las funciones diferenciadas de un equipo. Si bien comparte esta característica con el emprendedor, es más notoria y valiosa para el ejecutivo, por hallarse inserto dentro de una organización.

4) Temor al cambio, conflicto o a fallar.

Aunque existen ejecutivos con rasgos de emprendedor, la diferencia es que el ejecutivo reacciona con aversión al riesgo. Evita la confrontación, en favor de un clima o proyecciones laborales estables.

 

PERFIL FREELANCER

Existe la idea de que todo freelancer es un emprendedor, lo cual es falso. Quizás algunos lo sean, pero otros simplemente confunden la necesidad de autonomía con espíritu emprendedor. Por otro lado, algunos son freelancers a la fuerza y cuando se les invita a hablar con franqueza confiesan el deseo de trabajar en una empresa u organización, acompañados y sin tantos vaivenes.

Para Bryce Bladon, autor de The Freelance Guide 2013, existen 4 cualidades que definen al freelancer:

1) Valora la libertad

Funciona sin reglas, o mejor dicho, sin el protocolo de oficina. Necesita administrar libremente su tiempo y espacio. Disfruta ser “su propio jefe”.

2) Posee auto-disciplina

“El costo de la libertad es la responsabilidad”, señala Bladon. El auténtico freelancer es metódico, organizado, y siendo su propio jefe, define reglas y objetivos que respeta y cumple.

3) Se aventura más allá de su zona de confort

Comprende que las oportunidades no llegarán a su puerta, por tanto sale a buscarlas. Proactivo, sociable, audaz, trabaja conscientemente para ampliar su red de contactos o cartera de clientes, ya sea cogiendo el teléfono, asistiendo a eventos sociales o creando productos para obtener ingresos adicionales.

4) Puede trabajar solo

Independiente y autónomo. Se adapta y prefiere entornos aislados para concentrarse en producir. A diferencia del emprendedor o ejecutivo, no se imagina dentro de una empresa u organización, aunque fuese propia. Resistente al estrés. Es un “ejército de un solo hombre”, que acude por igual a reuniones, cobra pagos o ejecuta obras.

En cambio, Bladon advierte sobre 3 factores que harían de alguien un mal candidato para ser freelancer: los que ansían estabilidad, los que dependen de otros o los que necesitan ser “empujados” para aprender habilidades técnicas o conocimientos teóricos. Pero insiste en que estos no son defectos per se, salvo para quien aspira a convertirse en freelancer.

Jul
25
Grafiscopio
¿Cómo armar un Currículum Vitae profesional?
Editorial, Metodológico, Negociación
14
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Todos creen saber postular a un empleo o tener la clave para conseguirlo. En la red abundan sitios que aconsejan cómo preparar un Currículum Vitae (CV) -herramienta fundamental para este objetivo- pero lo cierto es que pocos saben y mucha de esa información está obsoleta o no se ajusta a la realidad específica de nuestro país. Por todo ello preparamos este artículo, donde aprenderás a elaborar un CV exitoso.

El CV hoy

En primer lugar debemos saber que los tiempos cambian: el proceso e instrumentos de selección y los requisitos exigidos a un postulante no son los mismos de hace 10 ó 15 años. Según reportaje emitido en Teletrece, 76% de los chilenos buscan empleo en internet, pero 60% de ellos sigue usando formatos de CV antiguos, poco prácticos para lectura, que además muestran incapacidad del postulante para resumir información.

Si bien la norma actual no obliga a adjuntar fotografía, 15% de chilenos sigue haciéndolo. Además, la antigua carta de presentación (que incluso se escribía de puño y letra) ya ha caído en franco desuso. Hoy los expertos recomiendan un CV no más extenso que 2 hojas.

Principales errores

Un informe elaborado por Adecco S.A., recursos humanos, sostiene que los errores más comunes en CVs son:

  • Información desorganizada (51,8%)
  • Mala redacción (18,5%)
  • Omisión de información (11,1%)
  • Mala ortografía (3,7%)
  • Información fraudulenta (15%)

En el mismo reportaje precitado, tres expertas en selección de personal dan su opinión. Para Brigit Neverman, Gerenta de selección de Laborum “muchos postulantes fallan por no presentar un currículum vendedor, atractivo, donde la experiencia profesional sea rápidamente visible”. Por su parte, Mariela Ardizzone, Directora de selección de Adecco, señala: “No explican con claridad qué funciones y responsabilidades cumplieron en cada uno de sus cargos”. Algo parecido opina Trinidad Bannen, Jefa de Consultoría de Trabajando.com: “la gente entiende que debe disminuir la cantidad de hojas, pero a menudo hacen CVs muy genéricos, donde sus funciones aparecen como una mera descripción del cargo”.

 

Radiografía del CV exitoso

1) Su extensión máxima es de 2 hojas, con letra no inferior a cuerpo 12. Recuerda que todo se lee en un minuto, pues con toda seguridad no serás el único postulante al cargo.

2) No debe simplemente enumerar los cargos que has tenido, sino mostrar tus responsabilidades asociadas a cada logro o puesto. Cuánto aportaste a alcanzar cierta meta, pero sin exagerar ni falsear tus competencias o participación.

3) Eres un profesional de carreras artísticas, por lo cual tu CV debe mostrar información visualmente ordenada y atractiva, con acentos (entiéndase, puntos destacados), pero sin caer en excesos.

4) Como afirma Trinidad Bannen, “el objetivo de un CV no es conseguir trabajo, sino una entrevista”, por lo cual debes presentar un documento que invite a tu empleador -o a quien selecciona personal- a llamarte. Guardando las debidas proporciones, piénsalo como el brochure promocional de un producto, destinado a incitar la compra. En este caso, el producto eres tú.

5) Si es preciso, asesórate por alguien que ayude a corregir tus errores de redacción y ortografía.

6) En este diagrama vemos la forma ideal para estructurar un CV, y la información que no puede faltar:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otro punto de vista estima que el RUT y domicilio son datos excesivos y que el postulante NO debería agregar a un CV, porque revelan información demasiado personal y podrían utilizarse con fines discriminatorios (aunque el domicilio, no tanto), según indica Liliana Chahuán (consultora DBM Chile), en el sitio Trabajemos.cl. Con todo, Grafiscopio no está en condiciones de desacreditar la opinión de una u otra postura de especialistas en selección de personal. Dejamos a criterio de cada quien optar por la que estime conveniente.

7) Expertos en Recursos Humanos recomiendan NO agregar:

  • Pretensiones de Renta (a menos que empleador lo pida expresamente en aviso u oferta laboral)
  • Referencias – Recomendaciones – Contactos
  • Religión
  • Opción política

Herramientas tecnológicas para armar tu CV

JobHunter es un sistema de asesoría personalizada, pagado, cuyo objetivo es facilitar tu búsqueda y postulación a empleos. Son ellos quienes redactan tu CV. Para más información sobre metodología y tarifas, haz click en el nombre (en rojo).

LinkedIn es una red social destinada a contactar profesionales y eventualmente conseguir empleo. Con más de 100 millones de usuarios de 200 países, permite crear un perfil tipo CV, visible para cualquiera que llegue a ti mediante motores de búsqueda como Google. Esta herramienta es muy recomendable para crear CVs en español e inglés, lo que puede ser de gran utilidad para postular a empleos fuera de Chile.

Twicver es una aplicación que despliega tu CV a través de Twitter. Ofrece un mecanismo especializado y resumido para dirigir tu postulación a empleadores o lectores que navegan por esta concurrida red social (donde agencias, empleadores y hasta celebridades de las más diversas áreas tienen perfil, publican e intercambian información diariamente).

Re.vu es una aplicación que te permite mostrar un CV original, claro y visualmente atractivo. Según indican en el sitio, la idea es que cuentes tu historia en lugar de enviar un simple CV. Te permiten crear instantáneamente un perfil en LinkedIn, comunicar tu información de modo cautivante, cuantificando tus logros profesionales y examinando el tráfico con estadísticas detalladas.

 

Esperamos que toda esta información sea de utilidad y te deseamos suerte en la búsqueda de empleo. Además, recuerda visitar los siguientes links de interés:

Abr
9
Grafiscopio
Cómo armar un portafolio profesional
Comercial, Metodológico, Negociación
16
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Cuando una tienda desea atraer clientes escoge algunos productos novedosos o cautivantes de su stock y los expone en una vitrina: espacio que representa a la tienda, pero no es exactamente la tienda. El portafolio profesional opera con la misma lógica: es la vitrina que muestra lo más selecto de tu obra. En este artículo ofrecemos un completo instructivo para armar tu portafolio, basado en información disponible en la red, con aportes y revisiones de acuerdo a nuestro criterio y experiencia.

1) Calidad por sobre cantidad

Esta ley es básica para todo portafolio profesional. Más vale un puñado de trabajos sobresalientes que una avalancha de medianos. Procura seleccionar con objetividad y autocrítica lo mejor, más útil o representativo de tu obra. Si recién egresaste y aun no has trabajado para clientes de envergadura, puedes incluir trabajos ficticios, aplicando tu diseño a portadas de libros o CDs, gráfica de un restaurant, etc., para dar una idea de qué tan bien funcionarían en la realidad.

2) Apariencia

La idea es que visualmente ofrezcas algo atractivo, original, pero sin excesiva pirotecnia. En cuanto al aspecto general, evita efectos u ornamentos que distraigan de cada proyecto u obra, o que retarden la carga de tu sitio. En una palabra: vanguardista, pero sobrio.

Si realizaste alguna obra para libro, no querrás mostrar simplemente un jpeg plano de ese diseño o ilustración. También sirve presentar fotografías del libro impreso, abierto, que permitan ver tu trabajo en contexto.

3) Orden

Las imágenes también tienen una lógica de lectura, con jerarquías, acentos y pausas que permiten un recorrido atrayente y sobre todo fluido. Escoge una obra potente para empezar. No la mejor, pero de las mejores. Si eres uno entre varios candidatos, el primer golpe de vista es clave (cuando tu empleador o cliente no tiene mucho tiempo para revisar cuidadosamente cada portafolio). También es bueno cerrar con una obra llamativa, para dejar buena impresión, ya que el último vistazo queda grabado en la retina del espectador.

Si tu obra abarca una diversidad de formatos, conviene categorizarlos en apartados (Ej.: “logos”, “carteles”, “diseño web”, etc).

4) Contexto y orientación a cliente

Por ningún motivo entregues un portafolio genérico. Algunos clientes se ofenden -con justa razón- cuando reciben un compendio de trabajos impresos, si el rubro en que operan es web, por citar un ejemplo. Escoge cuidadosamente el material que presentarás de acuerdo con las necesidades puntuales de cada cliente. No desperdicies su tiempo con obra irrelevante o ajena a sus intereses.

Si trabajas en animación, es importante que agregues enlaces a Youtube o alguna plataforma que permita conocer la obra animada. En el caso de un sitio web que muestre impresos, podría servir un enlace a archivo PDF, para descarga e impresión. Respecto a fotógrafos, es útil presentar algunas imágenes en alta calidad o gran formato, de modo que cliente pueda estudiar detalles.

5) Personalidad

Considera que tu portafolio sea un reflejo lo más fiel posible de tu personalidad: que hable por ti (sobre todo cuando no estás frente a cliente para explicarle). Si tú o tu obra son extrovertidos o rupturistas puede ser contraproducente un formato demasiado elegante u ortogonal. Pero tampoco olvides los criterios indicados en los números 2) y 3) de esta lista.

En el caso de portafolios web, una alternativa recomendable es conectar dos plataformas: una para tu trabajo “oficial” y un blog, donde cuentes más de ti, mediante la exhibición de bocetos, estudios o intereses personales (fotografías, lugares o eventos a los que has asistido), y por qué no, alguna opinión escrita -no demasiado comprometedora-, lo que nos lleva al siguiente punto..

6) Descripción

Demuestra a tu potencial cliente o empleador que no eres un simple ejecutante que obedece órdenes (lo cual puede determinar desde un trato hasta un cargo o salario). Informa sobre tu obra, las decisiones de diseño que tomaste según el tipo de encargo o cliente, etc. Los únicos a quienes se permite obviar descripciones son los fotógrafos y algunos artistas cuya obra es más elocuente que cualquier palabra, pero en general es altamente recomendable describir el enfoque o proceso con que abordas o desarrollas una determinada tarea, pues con la obra por sí sola es difícil que cliente sepa qué tan bien interpretaste las directrices o requerimientos del encargo, o si puede confiarte la dirección artística de un proyecto o equipo.

Abstente de falsear o exagerar tu participación, experiencia o capacidades en algún proyecto o tarea, pues ello podría costarte caro si cliente descubre que no estás a la altura de las expectativas una vez que ha contratado tus servicios.

Por otra parte, recuerda que en el caso de portafolios online algunos visitantes -clientes o no- llegarán a través de ciertas palabras clave que un navegador detecta, de modo que una descripción de tu obra cumple al menos dos fines prácticos.

7) Información personal

El acceso a tu información relevante -datos de contacto, estudios, cartera de clientes- debe ser rápido, sencillo y muy visible. En cuanto al contenido en sí: nada de referencia a cursillos de poca monta o a qué párvulo fuiste. Basta y sobra con citar colegio, estudios de pregrado y posgrado. Evita enlazar tu portafolio a otras redes (Facebook, Twitter) si estas son demasiado íntimas o coloquiales, pues podrían dar una impresión equivocada sobre ti. En lo posible suprime comentarios o habilita opción de moderación (para portafolios tipo blog), pues la interacción con algunos comentaristas, amigos o parientes afecta la impresión que cliente se hace de ti y/o de tu obra.

8 ) Ortografía y redacción

No es necesario explicar detalladamente este punto: un portafolio con mala ortografía provoca tan mala impresión como asistir a reunión de negocios mal vestido o sucio. Antes de publicar o imprimir, revisa ortografía con un corrector de texto (como el que ofrece MS Word) o la ayuda de un diccionario.

9) Tamaño

Lejos de impresionar a tu contraparte con una carpeta gigante, lo pondrás en aprietos cuando deba cargarla o almacenarla. Esto mismo rige para portafolios virtuales: comprímelos para que sean livianos y no saturen la cuenta de correo de quien quiera o deba verlo, y menos reboten. Si pesa más de 800Kb, intenta enviarlo mediante servidores como Yousendit o Rapidshare, que ofrecen links de descarga, muchísimo más livianos y prácticos que un archivo adjunto enorme.

10) Publicación y exhibición

Ten cuidado de no mostrar trabajos comerciales mientras no estén publicados ni hayan salido a la venta. Podrías llevarte un mal rato si editor o cliente se entera de que has hecho público un material u obra que aun no sale al mercado, pues arruinas el impacto de la sorpresa (lanzamiento) o pones sobre aviso a la competencia.

11) Actualización

Escoge una plataforma flexible y sencilla de actualizar. No querrás que alguien interesado en tus servicios profesionales vea que tu trabajo más reciente fue hace 2 años (sobre todo si ya no realizas algún tipo de obras). Por cierto, es importante actualizar continuamente tu portafolio aunque tengas trabajo estable, ya que en caso de renuncia o despido, será tu mejor carta para atraer a un nuevo empleador o cliente.

Y hablando de actualidad, a menos que seas experto en técnicas tradicionales (pintura, revelado, etc.), intenta demostrar que las herramientas tecnológicas modernas no te son ajenas. Esto expande tu campo laboral.

12) Idioma

En un mercado globalizado conviene ofrecer portafolio en 2 idiomas: nativo e inglés, ya que algún cliente extranjero podría toparse casualmente con tu obra en una búsqueda de Google, y quién sabe si desea contactarte o entender el contexto de uno de tus trabajos para adquirirlo o contratarte. No olvides que el mercado gráfico y visual chileno es muy pequeño, y limitarse a él es perder dinero. Al respecto, puedes revisar un artículo donde enseñamos cómo teletrabajar para el extranjero haciendo click aquí.

13) Respaldo

Conserva siempre dos o más copias de tu portafolio en rutas, carpetas o discos distintos de tu computador. Es bueno tenerlas a mano cuando se presente la ocasión de competir con otros candidatos a un puesto o proyecto. Y ciertamente, es útil poder recuperar tu obra en caso de que algún imprevisto afecte a tu computador (otra razón de peso para alojar tus creaciones en la red).

14) Formato

Existen básicamente 3 formatos para presentar un portafolio:

Online: puedes crear el tuyo en alguna de las plataformas gratuitas disponibles en la red, como WordPress (permite alojarlo en tu propio servidor), Behance, Tumblr o Blogger. Casi todos ofrecen templates o plantillas de fácil descarga y personalización. Incluso puedes adquirir un dominio personal (ej.: pedrotapia.cl, o pedrotapia.com) y enlazarlo con tu blog. Para ello necesitas inscribirte en Register.com o nic.cl (este último, para dominios .cl, propios de Chile).

DVD (offline): otra opción es entregar a cliente un disco para que revise tu obra cuando desee, y sin depender de una conexión a internet. Conviene que organices el contenido por temas , como indicamos en punto 3), los que puedes presentar creando un menú como el de cualquier DVD comercial (películas, conciertos) utilizando las opciones que ofrece Nero (PC) o iDVD (Mac); Y nunca está de más preparar una gráfica impactante para su etiqueta física, antes de entregarlo.

Impreso: recomendamos una carpeta no muy grande ni voluminosa, que facilite la incorporación o recambio de material a medida que se actualice. Idealmente no sobrepasar el tamaño carta para cada lámina, de modo de facilitar producción, reemplazos y almacenamiento. Desde luego, es útil agregar una tarjeta comercial (o “de visita”) más tu currículum vitae (CV), que puedes aprender a armar en nuestro artículo.

15) Promoción

De poco sirve el mejor portafolio si nadie lo conoce. Aprovecha las redes sociales o canales de promoción disponibles en internet, para mostrar tus creaciones o sitio. Hazlo de manera proactiva e inteligente, sin esperar a que “la montaña venga hacia ti”, pero tampoco saturando a potenciales clientes o empleadores con spam o demasiada insistencia. Participa en foros o comunidades online donde puedas exhibir lo que haces (encontrarás algunos en nuestro home, fanpage y canal Twitter), y si tu portafolio es impreso, envíalo a alguna editorial, agencia o empresa donde tal vez quieran contar con tus servicios cuando se presente la ocasión.

Linkografía: